quinta-feira, 26 de agosto de 2010

Libro de Tornielli y Rodari “Ataque a Ratzinger”: “Lo único que realmente no se perdona a Ratzinger es el hecho de haber sido elegido Papa”



Andrea Tornielli y Paolo Rodari, dos de los vaticanistas más reconocidos, han publicado en Italia un libro en el que han investigado las crisis y los ataques que han caracterizado los primeros cinco años del actual pontificado. El libro, titulado “Attaco a Ratzinger. Accuse e scandali, profezie e complotti contro Benedetto XVI”, cuyo prefacio ofrecemos ahora en lengua española, demuestra, según sus autores, la veracidad de las palabras pronunciadas por un purpurado: “Lo único que realmente no se perdona a Ratzinger es el hecho de haber sido elegido Papa”.


“Todavía recuerdo, como si fuese hoy, las palabras que escuché decir a un cardenal italiano, entonces muy poderoso en la Curia Romana, al otro día de la elección de Benedicto XVI. «Dos-tres años, durará sólo dos-tres años…». Lo hacía acompañando las palabras con un gesto de las manos, como para minimizar… Joseph Ratzinger, de setenta y ocho años, el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe recién elegido sucesor de Juan Pablo II, debía ser un Papa de transición, pasar velozmente, pero sobre todo debía pasar sin dejar demasiada huella tras de sí… Ciertamente, una referencia a la duración del pontificado la hizo el mismo Ratzinger, en la Sixtina. Dijo que elegía el nombre de Benedicto por lo que había significado la figura del gran santo patrono de Europa, pero también porque el último Papa que había tomado este nombre, Benedicto XV, no había tenido un pontificado muy largo y había trabajado por la paz. Pero un pontificado no largo, a causa de la edad ya avanzada, no significar pasar sin dejar huella. También el de Juan XXIII debía ser – y, desde el punto de vista meramente cronológico, lo ha sido – un pontificado de transición. Pero cuánto ha cambiado la historia de la Iglesia… Lo he vuelto a pensar muchas veces: visto que no ha pasado tan velozmente como alguno esperaba, y visto que su pontificado está destinado a dejar un signo, se han multiplicado los ataques contra Benedicto XVI. Ataques de todo tipo. Una vez se dice que el Papa se ha expresado mal, otra vez se habla de error de comunicación, otra de un problema de coordinación entre las oficinas curiales, en otra ocasión de insuficiencia de ciertos colaboradores, otra del concordante intento por parte de fuerzas adversas a la Iglesia con la intención de desacreditarla. ¿Quiere saber mi impresión? Aunque en realidad el Santo Padre no está solo, aunque en torno a él hay personas fieles que tratan de ayudarlo, en muchas ocasiones es dejado objetivamente solo. No hay un equipo que prevenga la aparición de ciertos problemas, que reflexione sobre cómo responder de modo eficaz. Que trate de transmitir, de expandir su auténtico mensaje, a menudo distorsionado. De este modo, ésta es la pregunta que se ha vuelto más frecuente: ¿cuándo la próxima crisis? Me sorprende también el hecho de que a veces estas crisis llegan después de decisiones importantes… Me estoy preguntando, por ejemplo, qué ocurrirá ahora que Benedicto XVI ha proclamado valientemente las virtudes heroicas de Pío XII junto a las de Juan Pablo II”.

Cuando esta confidencia fue hecha a uno de nosotros, en vísperas de la Navidad del 2009, por un autorizado purpurado que trabaja desde hace muchos años en los sagrados palacios, el gran escándalo de los abusos de menores perpetrados por el clero católico aún no había explotado en toda su alcance. Estaba, sí, el gravísimo caso irlandés. Pero nada hacía predecir todavía que, como por contagio, la situación objetivamente peculiar de Irlanda – que ha mostrado la incapacidad de varios obispos de gobernar sus diócesis y de afrontar los casos de abusos de menores teniendo presente la necesidad de asistir en primer lugar a las víctimas, evitando que las violencias pudieran repetirse – terminaría por replicarse, por lo menos mediáticamente, en otras países. Y ha involucrado a Alemania, Austria, Suiza y, de nuevo, en las polémicas, a los Estados Unidos, donde el problema ya había surgido y de manera bastante devastadora al comienzo de este milenio.

Sólo recorriendo las reseñas de prensa internacionales, es necesario admitir la existencia de un ataque contra el Papa Ratzinger. Un ataque demostrado por el prejuicio negativo pronto a desencadenarse sobre cualquier cosa que el Pontífice diga o haga. Pronto a enfatizar ciertos particulares, pronto a crear “casos” internacionales. Este ataque concéntrico tiene origen fuera, pero con frecuencia también dentro de la Iglesia. Y es (inconscientemente) ayudado por la reacción a veces escasa de quien en torno al Papa podría hacer más para prevenir las crisis o para gestionarlas de modo eficaz. Es lamentablemente (en forma inconsciente) ayudado por la falta de una dirección y de una estrategia comunicativa, como se ha visto en el curso de lo que en las próximas páginas hemos definido “la semana negra”, con los incidentes representados por la homilía del Viernes Santo 2010 pronunciada por el padre Raniero Cantalamesssa, por las palabras del cardenal Angelo Sodano el día de Pascua, por las declaraciones del Secretario de Estado Tarcisio Bertone lanzadas durante su largo viaje pastoral a Chile.

Este libro no tiene intención de presentar una tesis preconcebida. No busca acreditar de partida la hipótesis del complot ideado por alguna “cúpula” o “spectre”, ni tampoco la del “complot mediático”, convertido a menudo en el cómodo salvoconducto detrás del cual algunos colaboradores del Pontífice se atrincheran para justificar demoras e ineficiencias. Sin embargo, es innegable que Ratzinger ha estado y está bajo ataque. Las críticas y las polémicas suscitadas por el discurso de Ratisbona; el clamoroso caso de la dimisión del neo-arzobispo de Varsovia Wielgus a causa de su antigua colaboración con los servicios secretos del régimen comunista polaco; las polémicas por la publicación del Motu proprio Summorum Pontificum; el caso del levantamiento de la excomunión a los obispos lefebvristas, que coincidió con la transmisión en video de la entrevista negacionista de las cámaras de gas concedida por uno de ellos a la televisión suiza; la crisis diplomática por las palabras papales sobre el preservativo durante el primer día del viaje a África; la propagación del escándalo de los abusos de menores, que todavía no parece aplacarse. De tormenta en tormenta, de polémica en polémica, el efecto ha sido el de “anestesiar” el mensaje de Benedicto XVI, encerrándolo en el cliché del Papa retrógrado, debilitando su alcance. Y sobre todo olvidando impulsos y aperturas demostrados por Ratzinger en estos primeros cinco años de pontificado sobre grandes temas como la pobreza, el cuidado de la creación, la globalización.

Pero este ataque nunca ha tenido una única dirección. Ha tenido, más bien, una ausencia de dirección. Aunque no se puede excluir que en varias ocasiones, también en el curso de la crisis por los escándalos de la pedofilia en el clero, se ha verificado una alianza entre diversos ambientes a los cuales puede resultar cómodo reducir al silencio la voz de la Iglesia, disminuyendo su autoridad moral y su ser fenómeno popular, tal vez con la secreta esperanza de que, en el giro de una década, termine contando en el escenario internacional como cualquier secta.

Hemos buscado documentar lo que ha ocurrido, hemos hecho hablar a los protagonistas y a los observadores más calificados, hemos recogido documentos y testimonios inéditos que ayudan a reconstruir lo ocurrido en los sagrados palacios y, más en general, en la Iglesia, durante las crisis de estos primeros cinco años de pontificado. Un pontificado que se ha abierto, después del cónclave-relámpago que ha durado un día, con las palabras pronunciadas por el Papa Ratzinger en el día de la Misa inaugural, el 24 de abril de 2005: “Rogad por mí, para que, no huya, por miedo, ante los lobos.”. Casi presintiendo que le esperaría un insidioso camino de obstáculos.

Paolo Rodari
Andrea Tornielli

Fuente: Il blog degli amici di Papa Ratzinger
Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

quarta-feira, 25 de agosto de 2010

Bispo de Franca dá assistência pontifical a Santa Missa na Forma Extraordinária em sua Catedral



Una Voce Málaga informa a respeito da assistência pontifical dada por Dom Pedro Luiz Stringhini a Santa Missa na Catedral de Franca - SP:

Monseñor don Pedro Luiz Stringhini, Obispo de Franca, en Brasil, ha asistido a la celebración de la Santa Misa con el Misal del Beato Juan XIII, el pasado 21 de agosto, en su Catedral. Monseñor Stringhini se convierte en el obispo número 193 que oficia o asiste a la Misa tradicional desde la promulgació del motu proprio Summorum Pontificum.
Catedral de Franca, Brasil.

Ressurge o Rito Carmelita ou Rito do Santo Sepulcro no Brasil






Através de Salvem a Liturgia se difundiu a notícia do surgimento no Brasil dos Eremitas da Bem-aventurada Virgem Maria do Monte Carmelo (ECarm), os quais tem como rito próprio o antigo Rito Carmelita.

A fundação foi aprovada pelo Bispo de Bragança Paulista, estando, portanto, em plena comunhão com a Santa Igreja.

Abaixo publicamos entrevista feita por aquele blog ao prior desta nova fundação:


Reverendo frei, vemos que se trata de uma congregação nova, não fazendo parte da OCarm nem da OCD. Estamos certo nessa nossa impressão?

Caro Dr. Rafael: somos sim uma nova fundação mas que se trata de uma restauração do carisma monástico original do carmelo que já tinha se perdido desde o fim do século XIII. De fato Santa Teresa quis recuperá-lo ao propor o seguimento da Regra primitiva na sua reforma descalça. Entretanto, na metade do Século XIX, o Beato Francisco Palau movido por uma revelação mística fundou o Carmelo Eremítico na Espanha, com esse mesmo objetivo. Este grupo existiu até a década de 30. Nós agora estamos recomeçando com as mesmas Constituições que ele escreveu.

Há outros mosteiros desse instituto no Brasil e no mundo?

Não. A nossa fundação está nascendo agora em Atibaia. O Mosteiro Santo Elias (monges) e o Mosteiro Santa Maria (monjas).

Os monges carmelitas dos EUA são da mesma congregação que os senhores ou se trata de um instituto distinto?

Eles são um instituto distinto apesar de terem surgido na mesma época com os mesmos elementos fundamentais do carisma. Estivemos interessados numa eventual união, porém, não concordamos com algumas posturas deles. Por exemplo: nós não vendemos nada; não pedimos dinheiro para ninguém; não desejamos construir grandes abadias, mas pobres e simples ermidas; não temos uma vida comunitária tão intensa, ou seja, destacamos mais a solidão.

Os senhores celebram a liturgia própria do rito carmelita. Qual o motivo que os levou a isso?

O principal motivo é esse: não há como nos identificarmos com os primeiros carmelitas seguindo a regra primitiva se não celebramos a mesma liturgia, pois a liturgia é parte essencial de nossa vida.

Os carmelitas da antiga observância (OCarm) e os descalços (OCD) ainda usam esse rito, ainda que esporadicamente?

Os Descalços renunciaram à liturgia própria desde a edição pós-tridentina do missal carmelitano (1585). Entretanto, os Carmelitas da Antiga Observância preservaram o rito do Santo Sepulcro de Jerusalém até 1971. Depois desta data não puderam mais celebrar nem esporadicamente, conforme decisão do Capítulo Geral. Eles argumentavam que o Rito era impróprio para suas atividades paroquiais. Como não temos paróquia, mas vivemos em mosteiros, o rito para nós é perfeitamente bem-vindo.

O senhor poderia nos descrever algumas particularidades desse rito?

Uma particularidade é que o salmo de entrada é rezado pelo sacerdote em silêncio. As primeiras palavras após o início são: Confitemini Domino quoniam bonus, quoniam in saeculum misericordia ejus. Esta frase nos introduz na liturgia da ressurreição, pois o rito nasceu no santo sepulcro. Entretanto, isso torna o rito carregado de mais de 50 cruzes feitas de diversas formas e marca a força do Calvário.

Como aprenderam o rito? Ainda existem os livros litúrgicos e manuais de rubricas?

O próprio missal traz as rubricas e as diversas variações. Também vimos um vídeo de uma missa celebrada na década de 50 que nos ajudou a melhorar alguns aspectos da liturgia solene.

Quais os frutos dessa liturgia bem celebrada no mosteiro e na vida dos fiéis que os visitam?

Para mim celebrar neste rito desde outubro do ano passado tem incrementado muito minha espiritualidade sacerdotal. Nos outros irmãos percebemos também um acréscimos de piedade e introspecção. Igualmente no povo, temos observado muitos frutos espirituais.

Usam, eventualmente, o rito romano antigo? E o rito romano moderno? Se o fazem, é em latim ou em vernáculo?

Não. Celebramos somente o Rito Carmelitano, ou Rito do Santo Sepulcro, todo em latim.

A Missa dos senhores é versus Deum, correto? O que poderiam nos falar a respeito dessa orientação?

Acostumamos a falar assim, mas a orientação verdadeira é versus orientem, ou seja, de frente para o oriente. Assim a Igreja nos primeiros tempos celebrava a eucaristia. Há tantos que querem valorizar a participação do povo e por isso se viram para o povo. Nunca a Igreja conheceu isto. A pregação é para o povo. O sacrifício é para Deus Pai, com o povo "por Cristo, com Cristo e em Cristo".

Como recuperar uma autêntica espiritualidade litúrgica no Brasil? Os fiéis estão sedentos de uma piedade que nasça da Eucaristia, não lhe parece?

Acredito nisto também. Também vejo o Brasil como um grande celeiro de vocações. Porém a ignorância do clero e do povo torna essa missão um árduo desafio, mas a graça do Espírito Santo nos ajuda.

Quais os planos de seu Carmelo? Pretendem construir novas casas no Brasil?

Fui ordenado padre em 2000 e queria celebrar o rito tradicional. Não tive nenhuma chance nem oportunidade. Fui para a Itália e para a França, mas não estava feliz longe da minha nação.

Entrei nesse Carmelo em 2002 que havia sido recém fundado por um carmelita descalço que eu já conhecia. Este meu superior tinha bons propósitos sobre usar o hábito e viver a regra mas não aceitava a liturgia tradicional. Enfim, em 2007 ele foi para sua diocese e se tornou padre secular.

Eu permaneci sozinho e no ano passado estruturamos as coisas e começamos a receber vocações. Acredito que seja uma obra de Nossa Senhora e sinto que temos condição de crescer muito. Ela é que sabe...

Por fim, uma palavra aos membros e leitores do blog, e um conselho para que os pretendem "salvar a liturgia".

Peço a Deus que abençoe todos os que buscam com zelo salvar a liturgia, pois isso significa salvar a Igreja. Os inimigos da Igreja sabem disto... Portanto vamos em frente reconstruir os altares do Senhor!!!


L'ortodossia e il rinnovamento nella Chiesa

Cruz sobre o Santo Sepulcro em Jerusalém



Quelli che vogliono aggiornare Cristo

di Inos Biffi

L'ortodossia, cioè il Credo cristiano nella sua integrità, è il fondamento e la condizione dell'esistenza stessa della Chiesa.
Questa perderebbe la propria identità, se qualche verità del Credo si annebbiasse nell'incertezza o fosse rimossa o trascurata. La prima missione che sta a cuore alla Chiesa è la piena fedeltà alla Parola di Dio, autorevolmente espressa e proposta dalla stessa Chiesa.
Verso le formulazioni della fede non è raro riscontrare una diffidenza e reazione, ma è perché vengono fraintese, quasi riducessero e impoverissero tale Parola, frantumandola in enunciazioni astratte, prive di vita. Se è vero che nessun linguaggio umano riesce a esprimerne adeguatamente il contenuto, che solo nella visione beatifica sarà immediatamente percepito, è altrettanto indubbio che i simboli di fede coi loro articoli e le definizioni della Chiesa col loro rigore, grazie all'opera dello Spirito, mediano infallibilmente la Rivelazione. E proprio questa sta a cuore alla Chiesa, quale sua prima e insostituibile missione, in ogni tempo.
Già Paolo raccomandava a Tito di insegnare "quello che è conforme alla sana dottrina" (Tito, 2, 1), mentre, esortando Timoteo ad annunciare la Parola, gli prediceva: "Verrà un giorno in cui non si sopporterà più la sana dottrina" (2 Timoteo, 4, 2-3). D'altronde lui stesso si preoccupava di essere in sintonia con gli altri apostoli.
Oggi qua e là si reagisce quando si sente parlare di "eresia", non considerando che, se l'eresia non è possibile, vuol dire che non esiste neppure la Verità e tutto si stempera in una materia cristiana confusa e informe. Quando, al contrario, la fede ha degli oggetti precisi e non interscambiabili.
In questa trasmissione lo sguardo della Chiesa è sempre volto soltanto al Signore, che le affida il Vangelo: non a quello che una determinata cultura potrebbe gradire o approvare, e non limitatamente a quegli aspetti su cui si possa essere d'accordo e consenzienti dopo un accogliente dialogo. Non è fuori luogo sottolineare che il Verbo si è fatto carne non per istituire un disteso e lusinghiero dialogo con l'uomo, ma per creare e manifestare in sé l'unica immagine valida e riconoscibile dell'uomo. A prescindere da Gesù Cristo semplicemente non c'è l'uomo conforme al progetto divino.
Per non equivocare si potrebbe aggiungere che Gesù Cristo non va mai "aggiornato", perché è Lui il perenne e insuperabile Aggiornamento, che include in sé ogni tempo, quello presente, quello passato e quello futuro. Siamo noi che invece, per non perdere l'"attualità", ci dobbiamo aggiornare a Lui, siamo noi che, per essere veri credenti, ci dobbiamo aggiornare al Credo cristiano in sé inalterato e inaggiornabile.
Un rinnovamento nella Chiesa passa sempre e imprescindibilmente da un lucido annunzio anzitutto dell'assolutezza di Gesù Cristo, che rappresenta "il mistero di Dio Padre" (Colossesi, 2, 2). Del resto, i concili più importanti e impegnativi furono quelli dedicati all'ortodossa proposizione del mistero di Cristo, della identità di Gesù di Nazaret: concili dottrinali e quindi, nel significato più alto, concili pastorali. A cominciare da Nicea.
La storia della Chiesa mostra con innegabile evidenza che una ripresa della condotta evangelica si innesta sempre su una energica riproposizione dell'ortodossia. Si pensi al Concilio di Trento, che fu prima di tutto un concilio dottrinale - sul peccato originale, sulla giustificazione, sui sacramenti - a cui seguì un meraviglioso rifiorire di vita e di santità cristiana.
La Riforma aveva colto, e giustamente stigmatizzato, comportamenti antievangelici nella Chiesa del suo tempo. Solo che alla base del risanamento pose un aggiornamento dell'ortodossia di fatto consistente in eresie, che spezzavano la comunione con la Tradizione. Si pensi alla negazione del sacerdozio ministeriale, alla contestazione del sacrificio della Messa, alla negazione di alcuni sacramenti, al carattere ecclesiale dell'intepretazione della Scrittura. Sarebbe illuminante far passare analiticamente alcuni punti dell'ortodossia da riannunciare con vigore. Ma, prima di singoli dogmi, pare urgente la riproposizione del senso del "mistero", che sostiene tutto il Credo. La Parola di Dio manifesta il disegno, iscritto nell'intimo della Trinità e conoscibile soltanto per la condiscendenza divina e per la sua "narrazione" avvenuta in Cristo. Credere significa affidarsi a questa "narrazione" e quindi accogliere e annunciare un "altro mondo", il mondo invisibile e duraturo. Secondo quanto afferma Paolo: "Noi non fissiamo lo sguardo sulle cose visibili, ma su quelle invisibili, perché le cose visibili sono di un momento, quelle invisibili invece sono eterne" (2 Corinzi, 4, 18).
Lo smarrimento della "sensibilità al soprannaturale", razionalizzando il dogma, dissolve la fede; deteriora e dissipa l'evangelizzazione; altera e svuota la missione della Chiesa, che Cristo ha fondato come testimonianza della Grazia, e per il raggiungimento non del benessere e del fine terreno dell'umanità, ma della beatitudine eterna. Né per questo il Vangelo trascura o sottovaluta l'esistenza temporale dell'uomo, solo che questa esistenza, fragile e transitoria, è considerata nella sua destinazione e riuscita gloriosa.
Ovviamente, la conseguenza di un tale smarrimento è l'estinzione della teologia. A proposito del senso del mistero vengono in mente, e appaiono di sorprendente attualità, le luminose pagine che il più grande teologo dell'Ottocento, Joseph Matthias Scheeben, purtroppo dimenticato dall'esile riflessione dei nostri giorni, dedica nel primo capitolo de I misteri del cristianesimo, l'opera dogmatica a sua volta più originale e profonda dell'epoca: "Quello che ci affascina è l'apparizione di una luce che ci era nascosta. I misteri pertanto devono essere verità luminose, splendide", che "si sottraggono al nostro sguardo per soverchia maestà, sublimità e bellezza".
E anche andrebbe letto, specialmente da chi si sta formando nei seminari, l'ultimo capitolo dell'opera di Scheeben, quello sulla teologia, "la scienza dei misteri", appoggiata tutta "al Lògos di Dio".
L'ortodossia, quindi, con le sue verità "visibili" agli "occhi illuminati del cuore" (Efesini, 1, 18): ecco la condizione imprescindibile per un annunzio fedele del Vangelo e un rinnovamento nella Chiesa.

(©L'Osservatore Romano - 25 agosto 2010)

terça-feira, 24 de agosto de 2010

Roma: Igreja de São Bartolomeu na Ilha Tiberina


São Bartolomeu, rogai por nós!

Fotos da Santa Missa Pontifical de Belém na Forma Extraordinária celebrada por Dom Alberto Taveira


Fonte: Sal e Luz

Sal e Luz: Um relato sobre o Encontro de Belém


Amigos,

O Encontro sobre Liturgia e Missa Antiga, realizado em Belém na última semana foi uma benção de Deus. Tudo ocorreu em perfeita ordem e harmonia. Nos próximos posts estaremos publicando fotos e vídeos do encontro, antes porém farei um perqueno resumo desta abençoada semana que ficará para sempre guardada na história da Igreja Católica do Brasil, pois após mais de 40 anos, tivemos um arcebispo metropolitano celebrando uma missa Pontifical no rito Extraordinário em nosso País.

Viva o Papa Bento XVI!

Viva Dom Alberto Taveira!

Estiveram presentes neste encontro, além dos membros de nosso grupo, muitos amigos da Igreja local, padres, seminaristas, membros da fraternidade O Caminho e as seguintes pessoas de fora de Belém:

- Padre Almir de Andrade, membro da Fraternidade São Pedro e membro da Comissão Ecclesia Dei do Vaticano – Roma.

- Padre Navaz, Superior do Instituto Bom Pastor na América Latina e que tem sua sede no Chile.

- Padre Julien, membro do Instituto Bom Pastor em Bordeaux, França.

- Seminaristas Edivaldo Oliveira, Rafael Scolaro, Mauro Rocha, Pedro Zucchi, José Luiz Zucchi, Daniel Pinheiro, Pedro Gubitoso, Luis Pascoto, Tomás Parra.

Na segunda feira tivemos a Santa Missa celebrada no Seminário São Gaspar, local onde ficaram hospedados os seminaristas, depois disso tivemos também uma reunião de apresentação de todos os participantes além da entrevista de Padre Almir no Programa Argumento da TV RBA de Belém, afiliada da Rede Bandeirantes (este vídeo na está disponível no blog).

Logo neste primeiro dia Padre Almir abordou durante sua apresentação a importancia deste encontro e contou sua experiencia de extase em admiração de beleza em cada celebração que faz da missa antiga. Contou também um pouco sobre seu trabalho na cúria.

Na terça feira fomos todos visitar Dom Alberto Taveira e também a Fundação Nazaré de Comunicação, que funciona no mesmo prédio da cúria.

Dom Alberto foi muito solicito e simpático, falou sobre a missa, tirou algumas duvidas e confirmou os horários. Saimos de lá todos muito satisfeitos com as palavras de apoio de nosso Arcebispo.

Como esta visita se estendeu por toda a manhã, aos sair fomos para o almoço e em seguida o grupo foi visitar o Museu Paraense de Arte Sacra que fica na antiga Igreja de Santo Alexandre, próximo a catedral da Sé, e outros museus que ficam no mesmo bairro, além das Igrejas de São João e da propria Catedral da Sé.

A noite de terça feira foi reservada para estudos em palestra de Padre Almir sobre Liturgia, tendo terminado o dia quase a meia noite daquele dia, fato que se repetiu quase todos os dias da semana para alegria de todos, pois cada minuto era aproveitado em cada segundo.

Na quarta feira, após as orações da manhã, o grupo fez um belo passeio de barco pela frente da cidade, nos rios da Amazônia, programa que tomou toda a manhã. O almoço foi oferecido pelo pároco da paróquia de São Pedro e São Paulo, Padre Ederaldo.

Depois da missa diária na Capela do Colégio Gentil, fomos todos para o auditório da Cúria, onde Padre Almir fez uma belissima conferência sobre a liturgia catolica e a missa antiga. O Auditório ficou cheio com a presença de muitos padres e seminaristas tendo havido depois da conferência um espaço para debates muito bem aproveitado.

Na quinta feira foi a vez da visita a Basílica de Nossa Senhora de Nazaré, padroeira dos paraenses, e em seguinda o inicio dos ensaios para a missa pontifical na capela do colégio Gentil Bittencourt. O almoço neste dia foi oferecido pelo Padre Ronaldo Menezes, pároco da Paróquia da Santissima Trindade. A tarde, tivemos mais ensaios para coroinhas e a noite a palestra foi sobre espiritualidade proferidade pelo Seminarista Daniel Pinheiro.

Sexta-Feira continuaram os ensaios para a Pontifical, porém o almoço do dia foi oferecido pelo Cura da Sé, Padre Gonçalo. Neste Dia tivemos uma belissima oração das completas feitas pelos seminaristas do IBP e Padre Almir. Coisa de emocionar qualquer pessoa. A missa do dia foi celebrada no Seminário São Gaspar e a noite a palestra de estudo foi apresentada pelo Professor Alberto Zucchi e pelo Seminarista Edivaldo Oliveira que falou sobre Nossa Senhora. Neste dia, que terminou além da meia noite, fomos dormir ansiosos pela missa pontifical do dia seguinte.

No Sábado tivemos a missa pontifical as nove horas da manhã. Muita gente se emocionou, pois a cerimonia foi belissima. A capela estava cheia de gente. Dom Alberto chegou com meia hora de antecedencia e em cortejo foi para sacristia paramentar-se. A cerimonia vocês poderão acompanhar no vídeo que daqui a pouco postaremos.

A noite de sábado foi dedicada para estudos com a a palestra do seminarista Luis Pascoto, que brilhantemente discorreu sobre meditação. Pscoto falou como um doutor, pois foi firme, seguro e encantador. O dia, que havia sido como um sonho, foi coroado com esta palestra!

No Domingo, tivemos várias missas durante a manhã. Celebraram neste dia Padre Navas, Padre Julien e Padre Almir. Todos pela manhã pois haveriam de viajam logo depois do almoço. Em seguida almoçamos em minha casa celebrando com alegria uma semana de vitórias para a missa de sempre.

A Tarde, todos viajaram. Ficou a saudade de uma semana intensa de amizade, estudo e oração.

Fonte: Sal e Luz

sábado, 21 de agosto de 2010

Card. Ouellet: Los obispos no sólo deben declarar posiciones dogmáticas, sino que deben creer profundamente en ellas



El sitio web de la Arquidiócesis de Vancouver presenta un artículo sobre el nuevo Prefecto de la Congregación para los Obispos, el Cardenal Marc Ouellet, en el que se recogen algunas declaraciones del purpurado sobre la tarea que le espera. Luego de una ardua labor como Primado de Canadá, el Card. Ouellet se dispone a comenzar en los próximos días su nueva tarea en el Vaticano como uno de los principales colaboradores del Santo Padre.

En sus nuevas obligaciones colaborando con el Papa en la elección de los obispos, el Cardenal Marc Ouellet buscará valientes “hombres de fe” que tengan “el coraje de ayudar a la gente a vivirla”.

El obispo tiene que guiar a la comunidad, por lo que necesita una profunda visión sobrenatural junto con la capacidad para evaluar el contexto político, cultural y sociológico, dijo el nuevo Prefecto de la Congregación de Obispos en una entrevista. Sobre todo, un obispo debe ser “audaz en proponer la Palabra y audaz en la fe en el poder de la Palabra y el poder del Espíritu”.

“Tenemos que atrevernos a hablar a lo profundo del corazón, donde el Espíritu del Señor toca a las personas más allá de lo que éstas puedan calcular”, dijo Ouellet. “Necesitamos discernimiento espiritual y no sólo un cálculo político de los riesgos en cuanto a la posibilidad de que el mensaje sea recibido”.

Ocho exigentes años como Arzobispo de Québec y Primado de Canadá han forjado la visión del episcopado de Ouellet. Durante este tiempo debió predicar la Buena Noticia en una cultura que ha abandonado sus raíces cristianas.

Ser fiel a la enseñanza católica le significó la oposición de la profundamente secularizada sociedad post-católica de Québec. Al mismo tiempo afrontó el desafío de asegurarse que sus sacerdotes lo siguieran. “Ellos también están en una situación de tensión”, dijo. “Éste es un equilibrio difícil”.

Ouellet también remarcó la importancia de la solidaridad entre los obispos.

Durante este año, Ouellet habló contra la falta de apoyo episcopal al Santo Padre durante la tormenta de críticas de los medios por su manejo de la crisis de los abusos sexuales. También Ouellet a menudo quedó solo en el torbellino negativo de los medios en Québec.

Pero reconoce que en una provincia grande como Québec, cada obispo tiene un contexto diferente. Una diócesis rural en una parte homogénea de la provincia se enfrenta con desafíos distintos a los de una gran ciudad multicultural como Montreal, en cuanto al modo en que el mensaje del Evangelio es transmitido.

La necesidad de unidad y solidaridad va más allá de declaraciones políticas, dijo. Implica un compromiso personal que pasa de la fe dogmática a la “fe existencial que significa el discernimiento espiritual de la Presencia de Dios y de la Voluntad de Dios”.

Estamos en un mundo en el que la herencia cristiana está siendo fuertemente contestada, por lo que tenemos que reconocer esto y proponerla mejor, aunque no a través de un intento de restaurar el pasado.

“Tenemos que hablarle a la gente acerca del Señor Crucificado y Resucitado, que está dando forma a la Iglesia, con gente fiel a Su Palabra, a Su Divina Presencia y a la comunidad que Él quiere ver viviendo de Su Espíritu”.

El obispo debe siempre tener un enfoque personal, dijo. Los obispos no sólo deben declarar posiciones dogmáticas, sino que deben creer profundamente en ellas, “entonces tienes poder de convicción”.

“Si sólo lo declaras formalmente pero, en definitiva, no lo quieres realmente ver aplicado porque no crees que sea posible que la gente lo acepte, entonces estás en problemas en cuanto a la transmisión del mensaje”, dijo.

Los obispos también deben ser cercanos a la gente, dijo. Ser espiritual no significa mantenerse a distancia.

“El Señor nos ha dado un corazón para que sea presencia de Su propio Corazón en medio de la gente”, dijo el Cardenal. “Por eso tenemos que estar atentos y cultivar lo que llamamos la santidad, la unidad con Él, una unidad cotidiana, en un modo que es muy humano y muy espiritual”.

Aboga por una actitud ascética en la oración, en orden a conservar la pureza de corazón. “El amor a las personas plenifica la vida del sacerdote”.

Ouellet asume este rol clave en el Vaticano en un tiempo en que la Iglesia se enfrenta con una crisis mundial por casos de abusos sexuales, especialmente en occidente, crisis que es alimentada por los medios secularistas de información.

Ouellet dijo que comparte la visión del Papa Benedicto según la cual los pecados de los sacerdotes han salido a la luz durante el Año Sacerdotal para dar a la Iglesia “una oportunidad de purificación”.

Informes de sucesos ocurridos hasta cuarenta años atrás han creado una sensación de pánico que ha distanciado a muchos de la Iglesia, admitió. Pero Ouellet dijo que el tema de los abusos sexuales es un problema extendido mucho más allá de la Iglesia. Después que la Iglesia supere su purificación, la comunidad de fieles ayudará al resto de la humanidad a enfrentarse con este problema espantoso.

“Tenemos que solucionar el problema por medio de la virtud y la prevención, y no sólo por medio del castigo y los medios legales”, dijo.

Ouellet llegó a Québec ocho años atrás, enfrentándose a la sospecha de ser “el hombre de Roma”, enviado para enderezar las cosas.

Deja Québec amado por muchos de los fieles, no sólo en Québec sino en todo Canadá. En su última celebración pública de la Eucaristía antes de partir para su nuevo trabajo, más de 2000 personas llenaron la Basílica de Sainte-Anne-de-Beaupré para darle los buenos deseos, entre olas de aplausos y gratitud.

Crece la especulación acerca de quién será el que lo reemplace como Arzobispo de Québec. En los próximos dos años, nueve o diez obispos alcanzarán la edad de retiro en la provincia.

“Tenemos que tener un renacer de la Iglesia en Québec, y esto va a suceder”, dijo Ouellet.

“Mi oración y mi deseo es, obviamente, que tengamos comunidades vivas con buenos sacerdotes, bien preparados intelectual y espiritualmente, con un sentido de profundo compromiso por Cristo, por la vida evangélica y por el amor a la gente”.

Ouellet pidió apertura para los nuevos movimientos en la Iglesia, y expresó su esperanza en que aquellos que ya están en Québec como Famille Marie-Jeunesse, Catholic Christian Outreach y el movimiento eucarístico asociado al Encuentro de Jóvenes – Montee Jeunesse se “multipliquen”.

“Creo profundamente que habrá una nueva evangelización”, dijo.

El cardenal también abogó por un nuevo dinamismo intelectual, y en especial por una reforma de la educación para “recapturar el espíritu de la cristiandad y crear una nueva cultura cristiana”.

“Necesitamos intelectuales para esto, teólogos, filósofos, cristianos que realmente crean en el Evangelio y compartan la doctrina de la Iglesia en las cuestiones morales”, dijo.

“Hemos sufrido esta mentalidad del disenso” que “aún domina la inteligencia”.

“No hay allí verdadero discipulado”, dijo. “El discipulado que está emergiendo viene de aquellos que creen y que realmente aman a la Iglesia”.

Fuente: B.C. Catholic Paper
Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

DÉCIMO TERCEIRO DOMINGO DEPOIS DE PENTECOSTES



sexta-feira, 20 de agosto de 2010

Dom Fernando Guimarães celebra Santa Missa Pontifical em São Paulo









Dom Fernando Guimarães, Bispo da Diocese de de Garanhuns – PE e membro do Supremo Tribunal da Signatura Apostólica, celebrou Santa Missa Pontifical na Paróquia São Paulo Apóstolo da arquidiocese de São Paulo no último dia 11 de agosto. Na oportunidade, Dom Fernando crismou o jovem Pedro Zucchi, vocacionado do IBP (Instituto do Bom Pastor).

Esteve presente, como cerimoniário principal desta celebração, o Padre Almir de Andrade, oficial da Comissão Pontícia Ecclesia Dei. Também participaram nas funções litúrgicas deste Pontifical os seminaristas do referido Instituto.