quinta-feira, 23 de setembro de 2010

Última Santa Missa de São Pio de Pietrelcina

“Padre pela Vida” denuncia mentira abortista do PT


Pe. Berardo Graz, o “Padre Pela Vida”. SÃO PAULO, 21 Set. 10 (ACI).- Em um vídeo lançado recentemente, o Pe. Berardo Graz, conhecido como o “Padre Pela Vida”, que também é coordenador da Comissão em Defesa da Vida do Regional Sul 1 da CNBB, denuncia a mentira do PT, cuja candidata à presidência Dilma Roussef, seguindo o discurso do presidente Lula, pretende considerar o aborto como “assunto de saúde pública” e promover a legalização desta prática anti-vida com a desculpa de salvar a vida de mulheres que morrem ao abortar. Para o Padre Graz, este é só um pretexto para seguir promovendo a agenda do capitalismo abortista de organizações como a Fundação Ford.

O Pe. Berardo denuncia a falsidade do argumento pelo qual está sendo proposta à opinião do pública a descriminalização do aborto. Ele diz que na boca dos políticos, incluindo o Ministro de Saúde, o Presidente Lula e a candidata Dilma Rousseff, o aborto “é uma questão de saúde pública”.

“É, mas não nos termos em que está sendo apresentado”, explicou o sacerdote.

“É, porque está se matando uma criança”.

Com relação à morte de mulheres, que sustenta a tese pela qual se pretende legalizar o infanticídio no pretexto de evitar a morte de mulheres , o Padre Graz explicou que o aborto é a última causa pela qual as mulheres morrem no Brasil.

Segundo o “Padre Pela Vida” No Brasil morrem mais ou menos 400 mil mulheres por ano. Destas 400 mil, só 1.500 ou 1.600 mulheres, morrem enquanto estão passando por uma gravidez.
“Se formos ver o item aborto dentre estas 1.500 só 200 morrem por causa de aborto”.

O Pe. Graz faz uma ressalva explicando “Aborto ainda não especificado, porque dentre destas 200, várias morrem por aborto espontâneo”, ou por alguma patologia da reprodução como por exemplo a gravidez ectópica. “Na realidade vitimas de morte por aborto clandestino ou aborto provocado não chegam a 100, ou até menos”, assevera o sacerdote, assegurando que “dentre todas as causas de morte de mulheres, o aborto é a última”.

No entanto, o sacerdote alerta para o fato de que se está colocando esta causa no topo da lista de causas de mortalidade das mulheres porque “esta é a estratégia que a Conferencia do Cairo, a Conferencia de Pequim sugeriram para fazer aceitar o aborto por parte da opinião pública”.

O Padre Graz ressalta que desde o começo dos anos 90 o Relatório da Fundação Ford, que é uma das fundações norte-americanas que estão difundindo o aborto no mundo inteiro por interesses do capitalismo internacional, vem buscando introduzir o aborto como causa de morte materna, quando estas são pouquíssimas.

Depois de relatar que o governo do PT está seguindo à risca esta agenda do relatório Ford, “sendo serviçal dos interesses do capitalismo internacional no controle demográfico”, o padre Berardo alerta para o perigo de introduzir o aborto como um suposto direito sexual e reprodutivo:

“Dizer que a mulher tem direito de matar o seu próprio filho, sem considerá-lo como um outro indivíduo, uma outra pessoa, é ir contra a própria natureza”.

“Na realidade esta luta para introduzir o aborto na nossa sociedade” é “uma luta para desacreditar aqueles que são os princípios da lei natural”, concluiu o “Padre pela Vida”.

Eis o vídeo com o posicionamento do Padre Berardo, e o alerta que ele faz sobre a participação do Partido dos Trabalhadores nos interesses do capitalismo internacional, visite:





Fonte: ACIdigital

quarta-feira, 22 de setembro de 2010

Diversos tipos de celebración de la Santa Misa en la Forma Extraordinaria y la participación de los fieles



Algunos sacerdotes de diversos lugares del mundo, la mayoría jóvenes, ilusionados con comenzar en su parroquia o comunidad algún tipo de celebración pública de la Misa en la forma extraordinaria, más allá de las misas privadas en las que poco a poco se han ido iniciando, me preguntan qué tipos de celebración pueden llevar a cabo y cual es el más aconsejable para las diversas condiciones pastorales de sus comunidades.

Están deseosos de llevar esa forma litúrgica al pueblo y descubrírsela como ellos la han descubierto. Tienen miedo de que los fieles sean incapaces de comprender rectamente los ritos y las ceremonias y que les resulte “infructuosa” la celebración. Más allá de insistir que aunque todos los ritos les resultasen oscuros e incomprensibles racionalmente no por ello su participación sería “infructuosa”, es decir sin fruto espiritual para sus almas, quiero reiterarles, siguiendo el pensamiento de Pío XII en la “Mediator Dei” que “el ingenio, el carácter y la índole de los hombres son tan variados y diferentes que no todos pueden ser igualmente impresionados y guiados por las oraciones o las acciones sagradas realizadas en común. Además las necesidades y disposiciones de las almas no son iguales en todos ni son siempre las mismas en cada persona”.

Dicho esto, y ateniéndonos a la legislación universal en vigor a partir del Motu proprio “Summorum Pontificum cura” y a los privilegios otorgados y a las costumbres legitimas en uso, deseo recordar que existen diversos tipos posibles de Misas.

Existen misas rezadas y Misas cantadas, según que el celebrante mismo lea o cante las partes que le corresponden.

Las misas cantadas lo son en gregoriano o polifonía clásica. Las diócesis alemanas y austriacas tienen el privilegio de que en las misas cantadas cante el pueblo en lengua vulgar los cantos del ordinario. Es la “Deutsches Hochamt”, la Misa alemana con músicas de Haydn, tan popular desde finales del siglo XVIII.

Pero entre las misas rezadas, pueden distinguirse al menos cinco tipos de celebración:

1º Misa rezada en la que responde sólo el ayudante.

2º Misa rezada dialogada con todos los presentes.

3º Misa rezada dialogada con exhortaciones y lecturas en lengua vernácula hechas por un lector.

4º Misa rezada con cantos.

5º Misa rezada dialogada con exhortaciones y lecturas en lengua vernácula con cantos.

La Iglesia se preocupa y desea de que en cada una de estas formas de celebración la “actuosa participatio” sea lo más intensa posible. Es evidente que no todos esos tipos son igualmente favorables para la plena participación activa interna y externa, que es el ideal de la vida litúrgica, según nos recuerdan la “Mediator Dei” de Pío XII y la Constitución “Sacrosanctum Concilium” del Vaticano II.

El pastor de almas ha de elegir entre todos el más favorable, según las circunstancias en las que se encuentra su parroquia o comunidad religiosa. Me parece más que evidente que el tipo de misa rezada de una parroquia de un barrio popular de una gran ciudad europea que empieza a iniciarse en la misa extraordinaria no será el mismo que una comunidad contemplativa claustral que llevase años celebrándola.

En este sentido, el grado más ínfimo de participación se tiene en la Misa rezada en la que sólo responde el ayudante. Lo cual no significa que, también en este grado, no pueda existir y no exista de hecho una participación verdaderamente fructuosa de los fieles en la liturgia. Existe, ante todo, la posibilidad de que los fieles rueguen realmente asociados, lo mejor que puedan a la acción sagrada, al menos con piadosos pensamientos y meditaciones, según sus posibilidades. Aunque se trate de un grado ínfimo desde el punto de vista del ideal que debemos perseguir, también esta forma es legítima y, a su modo, fructuosa. Un grado más alto en la participación en la Misa rezada en este tipo se tiene en los que siguen privadamente, aún sin responder, las mismas oraciones del sacerdote siguiendo una traducción de las mismas, con su “Misal de los fieles” en la mano. Poco a poco la traducción les hará seguir los ritos para más tarde comprenderlos con fruto.

La misa rezada dialogada, en la que responden todos los presentes, puede tener varios grados, en los que es oportuno introducir sucesivamente al pueblo. Primero exhortándolo a responder: “Amen” y “Et cum spiritu tuo”, luego añadiendo también otras respuestas que, de otro modo, debiera hacer el ayudante: las preces al pie del altar con Confiteor incluido, la respuesta al “Orate fratres” y las aclamaciones al inicio del “Prefacio”, por último, haciéndoles recitar junto con el sacerdote el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei.

Un grado superior de participación litúrgica es la Misa dialogada con exhortaciones y lecturas (epístola y evangelio) hechas en vernáculo por un lector, según las normas y las traducciones aprobadas por la Iglesia.

Sin embargo, las exhortaciones o fervorines deben ser de suma sobriedad y discreción, evitando el peligro de que lleguen a ser una predicación o que distraigan a los fieles en vez de concentrarles en el rito litúrgico rompiendo los intervalos de silencio indispensables para la oración. A mi gusto, con una breve reseña antes de iniciarse la celebración, sobre la misa del día y sus particularidades o una breve referencia al santo conmemorado en la liturgia, es más que suficiente.

La misa rezada con cantos en lengua vernácula o con motetes o cantos gregorianos en latín correspondientes a las diversas partes del sacrificio, es otra forma de participación, bajo cierto aspecto, todavía mejor, porque el gran medio de la participación activa es siempre el canto de toda la asamblea. Estos cantos, por expresa prohibición de la Santa Sede, no pueden ser traducciones literales de los textos latinos que en aquel momento lee el sacerdote en el altar. Sin embargo es posible ir combinando Kyries, Gloria, Credo y Agnus con cantos vernáculos y motetes. Es la llamada “Misa solemnizada” que aunque no incluye el canto del Introito ni del Ofertorio o el canto de Comunión o aunque el celebrante no pueda cantar, porque esté impedido o sea incapaz, lo que le corresponde en una misa cantada (oraciones, prefacio, etc…)

5º Por ultimo, la Misa dialogada, con exhortaciones y lecturas en lengua vulgar y cantos en lengua vulgar ofrece también muchas cosas positivas, la más importante es que puede ser un buen eslabón o tramo de tránsito hacia la misa cantada, especialmente en algunas parroquias donde paulatinamente se desea reinstaurar la misa tradicional de manera estable en horario dominical.

Aún con todo, la misa a la que debemos aspirar, todos los que tenemos cura de almas y deseamos acercar la forma extraordinaria al pueblo, es la tradicional misa cantada en gregoriano, incluso mezclando la polifonía clásica (misas de Sancho Márraco, de Vilaseca, de Perosi, etc…) en la que la masa de pueblo presente puede tomar parte activa y vital redescubriendo el canto de la Iglesia y la majestuosidad de la liturgia tradicional. Esta celebración no es sólo cosa de ambientes escogidos y restringidos, de monasterios y fieles selectos.

Con un poco de esfuerzo la Misa cantada en gregoriano no es para especialistas. La ejecución práctica de este tipo de Misa debe ser una de las metas mayores que nos debemos proponer, haciéndola penetrar largamente en todas partes. Debe ser un ideal no para grupos capaces por su conocimiento del latín y habilidad en cantar gregoriano, sino para todo el pueblo fiel. No desestimemos al laicado, no le infravaloremos. No menospreciemos su sensibilidad ni queramos tutelar clericalmente su derecho a la belleza litúrgica de la Tradición de la Iglesia.

Os sorprenderíais como valoran los fieles, incluso en las parroquias más humildes, a un sacerdote considerado que no les trata elitistamente como a gente de segundo orden y que, al contrario, los implica en una educación litúrgica de la parroquia.

¡Que reverdecer litúrgico esta asegurado a las parroquias que tienen esa suerte!

O que está por trás dos ataques a Ratzinger? (2)



Entrevista com Andrea Tornielli, coautor do livro “Ataque a Ratzinger”

Por Antonio Gaspari e Carmen Elena Villa

ROMA, quarta-feira, 22 de setembro de 2010 (ZENIT.org) - Publicamos, a seguir, a continuação da entrevista realizada com o jornalista italiano Andrea Tornielli, quem, junto a Paolo Rodari, publicou recentemente a edição em italiano do livro Attacco a Ratzinger (Ataque a Ratzinger).

A primeira parte foi publicada ontem. Nesta segunda parte, Tornielli fala dos ataques externos que a Igreja e o pontificado de Bento XVI enfrentaram nos últimos anos .

ZENIT: Voltemos ao tema dos ataques que vêm de fora da Igreja: Ratisbona, preservativos, Williamsom, abusos sexuais. O que eles têm em comum?

Andrea Tornielli: Acho que a única verdade que têm em comum é a de ter desviado a atenção do que o Papa verdadeiramente queria dizer ou fazer. Por exemplo, em Ratisbona, o Papa não estava falando contra o Islã, e sim fazendo um discurso sobre a fé e a razão. Este discurso passou a um segundo plano do ponto de vista midiático. Depois, pouco a pouco se estendeu ao diálogo com os intelectuais islâmicos.

O preservativo é um tema que o Papa nunca tocou nos discursos que deu na África. Esta foi uma viagem belíssima: atenção das pessoas, participação na liturgia, mensagem importante no que diz respeito ao trabalho do Sínodo e aos aspectos importantes do desenvolvimento na África, mensagem importantes sobre o desenvolvimento de uma teologia africana. Tudo esquecido...

Assim, no caso de Williamsom, uma iniciativa como levantar a excomunhão, que era de um gesto de reconciliação, foi explicada como uma grande crise nas relações com o mundo judaico. O elemento comum é que não se transmite a verdadeira mensagem do Papa.

ZENIT: Como o livro apresenta o caso de Williamsom?

Andrea Tornielli: No livro, tentamos evidenciar que houve um problema que sempre pode ocorrer: a informação, que foi expedida da Suécia, quando foi transmitida a entrevista, não chegou a tempo ao Vaticano. Quando se decidiu concluir e levantar a excomunhão, naquele momento nem o Papa nem seus colaboradores conheciam a entrevista.

O problema, do meu ponto de vista, é o que aconteceu depois, isto é, que naqueles 4 dias que passaram entre a publicação da entrevista e o anúncio oficial, o decreto já havia sido entregue. E naquele período não se fez nada. Poderiam ter dito aos lefebvristas: "Não o publiquemos, esperemos um mês"; poderiam ter explicado o decreto por um cardeal como Kasper ou inclusive como o secretário de Estado, que dissesse em nome do Papa que estas coisas que Williamsom disse são inaceitáveis, que a Igreja não acreditou nelas nem acreditará nunca, que o gesto de levantar a excomunhão não tem nada a ver com estas ideias. A culpa é mais nossa - refiro-me a nós, os jornalistas -, mas o Vaticano poderia ter agido melhor.

ZENIT: E no caso de Murphy, mostram a forma como o New York Times manipulou a informação?

Andrea Tornielli: O problema existe, não são casos falsos, mas verdadeiros, ainda que tenham a ver com o passado. É algo gravíssimo, mas acho que em muitos casos houve falta de competência e de vontade para entender a totalidade dos fatores e se quis, de maneira direta e um pouco gratuita, chegar rápido ao Papa, dizer que ele foi o culpado por esta situação e por este fato, porque o caso dos documentos do New York Times foram traduzidos com o google translator e não correspondiam em inglês ao que na verdade estava escrito em latim. Não estou julgando os outros meios, mas é verdade que houve uma campanha que pretendia levar a responsabilidade ao Papa e que era necessário envolvê-lo nesta matéria.

ZENIT: Como analisam as reações do Papa frente a estas informações distorcidas?

Andrea Tornielli: Acho que há uma grande resposta do Papa: nunca foi a de defender-se atacando os demais, nem falando de uma campanha midiática da imprensa. Nunca se refugiou nas estatísticas, como fizeram seus colaboradores. Ele mostrou a toda a Igreja e nem toda a Igreja está atenta a ele.

Ele mostrou outro ponto de vista, que é o da fé; e disse que os maiores ataques vêm de dentro da Igreja. Ele afirma que este é um tempo de graça e de purificação. Diz que "devemos fazer penitência e mudar". Acho isso muito cristão e muito bonito, do ponto de vista do Papa. Eu gostaria que esta atitude estivesse mais ao alcance de todos.

ZENIT: Como comunicar o mais belo da mensagem do Papa? Qual é a tarefa dos jornalistas católicos ao dar a conhecer o mais belo que ele diz, ao invés de ressaltar o que as outras notícias dizem?

Andrea Tornielli: Falo a partir da minha experiência pessoal. Eu escrevo em um jornal leigo. Acho que uma perspectiva justa é a de levar em consideração certas manchetes e também certas polêmicas, mas não esquecer jamais o coração da mensagem.

Também porque é necessário recordar que não é verdade que as pessoas não se interessam pelo coração da mensagem. Isso lhes interessa mais que qualquer coisa. Hoje há uma ignorância grandíssima de conteúdos religiosos. O problema está em que o conteúdo religioso deve ser exposto, comunicado de forma que seja interessante. Não é verdade que a religião não é o coração da mensagem para os leitores.

ZENIT: Como estes escândalos influenciam do ponto de vista do cidadão comum, que não necessariamente vai buscar a verdadeira mensagem do Papa no site do Vaticano?

Andrea Tornielli: Infelizmente, percebi algo que nunca tinha visto antes, durante os meses em que estive na Irlanda, porque na Itália a situação é diferente. Vi como uma comunicação incorreta por parte da mídia e de certas manchetes que contêm citações fora de contexto pode influenciar a fé das pessoas.

Isso me impressionou porque eu pensava que o erro de comunicação e a manchete equivocada manchavam um pouco a imagem do Papa, mas confiava em que isso ficaria nos círculos midiáticos e que as pessoas, cedo ou tarde, saberiam qual é a verdade. Mas o problema é que as pessoas não sabem! Todos veem a televisão ou leem o jornal e acabam acreditando que aquilo é verdade.

Então, sim, há uma responsabilidade grandíssima, porque uma mensagem equivocada pode tocar a fé das pessoas. Acho que é necessário que a Igreja também entenda isso.

Dou um exemplo banal: quando foi publicado "O Código Da Vinci", dei várias conferências sobre o tema e havia muitas pessoas com várias perguntas. Conheci vários sacerdotes que frequentemente me diziam "Bom, é só uma novela". Agora, vários anos depois, há pesquisas acadêmicas que demonstraram que na Itália, entre adolescentes do Ensino Médio, 25% deles têm certeza de que Jesus Cristo foi casado. E qual é a fonte desta informação? Não é o pároco, é a mídia!

É necessário perceber que certas mentiras devem ser combatidas um pouco com as mesmas armas; não com outras mentiras, mas sim com uma mensagem e com uma linguagem que busquem o mesmo nível de difusão, de clareza e de interesse.

ZENIT: Você escreveu dois livros sobre Pio XII, Paulo VI. Que relação você vê entre os ataques a esses papas e os ataques atuais?

Andrea Tornielli: Há algumas coisas em comum, ainda que eu também deva dizer que os ataques contra Pio XII vieram justamente depois da sua morte, por isso era algo completamente diferente. Em contrapartida, os ataques a Paulo VI foram duríssimos em comparação com Ratzinger. A situação hoje é muito melhor.

Os ataques contra Paulo VI eram ferozes, estavam dentro da Igreja e eram de uma maldade e uma força verdadeiramente devastadoras, tanto que ele, depois de ter escrito a encíclica Humane Vitae (1968), não pôde escrever mais encíclicas para não submeter um documento de tanta autoridade, como no caso de uma encíclica, a críticas tão fortes. Mas também é necessário ter uma visão histórica e acho que há muitas semelhanças, mas a época é diferente.

Hoje nos encontramos diante do fato de que, para Bento XVI, há um preconceito negativo, que é apresentado como retrógrado, como antidemocrático, antiliberal e contra a modernidade, e isso é, infelizmente, muito difícil de desmantelar.

Com relação ao caso de Pio XII, dizem que era amigo dos nazistas, que era antissemita. Você pode escrever o que quiser e mostrar todos os argumentos que quiser, mas é um trabalho dificílimo, de muitos anos, para mudar as ideias pouco a pouco. A sorte é que, enquanto Pio XII morreu sem poder defender-se, Bento XVI encontrou pessoas que, quando o escutam, percebem que o retrato que a mídia construiu não corresponde à realidade.


Fonte: Zenit

terça-feira, 21 de setembro de 2010

O que está por trás dos ataques a Ratzinger? (1)



Entrevista com Andrea Tornielli, coautor do livro “Ataque a Ratzinger”

Por Antonio Gaspari e Carmen Elena Villa

ROMA, terça-feira, 21 de setembro de 2010 (ZENIT.org) - "A única coisa que não se perdoa a Ratzinger é que tenha sido eleito papa...": assim termina o livro "Ataque a Ratzinger. Acusações, escândalos, profecias, complôs contra Bento XVI", escrito por Paolo Rodari e Andrea Tornielli, cuja edição em italiano foi publicada por Piemme.

Rodari, vaticanista do jornal Il Foglio, e Tornielli, vaticanista do jornal Il Giornale, reconstroem, enriquecendo com informações inéditas, o fato de como a imprensa internacional se enfureceu contra Bento XVI. Ambos estiveram no curso The Church up Close (A Igreja de perto), que se realizou na Pontifícia Universidade da Santa Cruz de Roma, de 6 a 12 de setembro, e nele falaram sobre este tema aos presentes.

Para aprofundar neste assunto, ZENIT entrevistou um dos autores, Andrea Tornielli, que escreveu, entre outros livros, Pio XII. Un uomo sul trono di Pietro (Pio XII, um homem no trono de Pedro), Mondatori 2007, e Paolo VI. L'audacia di un Papa (Paulo VI, a audácia de um Papa), Mondatori 2009. Também é autor do blog Sacri palazzi (Sagrados palácios): http://blog.ilgiornale.it/tornielli/.

ZENIT: O que você acha que está por trás dos ataques ao Papa?

Andrea Tornielli: Não acho que os ataques venham de uma só direção nem que seja um complô. Acho que são vários grupos, várias realidades soltas e diferentes entre si, que têm um interesse comum: transformar a Igreja em uma seita protestante qualquer, porque os ensinamentos da Igreja incomodam.

Não me refiro somente - como muitos poderiam pensar - aos temas da ética ou da sexualidade, mas também aos temas da globalização, do desenvolvimento, da defesa do ambiente, da política multilateral, entre outros. Esses grupos não necessariamente agem usando uma única orientação, mas é claro que criticam publicamente e que atacam o Papa. Penso que têm todo um interesse em enfatizar os problemas da Igreja, como, por exemplo, o escândalo da pedofilia.

ZENIT: Por que o atacam? Por que o impediram de falar na Universidade Sapienza de Roma em janeiro de 2008?

Andrea Tornielli: Certas campanhas midiáticas são determinadas pela "fome" negativa do preconceito consolidado e não correspondem à realidade exposta primeiro pelo cardeal Ratzinger e depois pelo Papa Bento XVI. Querem que ele seja visto como um retrógrado conservador, antiliberal e antidemocrático.

O caso da Sapienza é exemplar porque não foi causado só por minúsculos grupos de estudantes ideologizados, mas também por pesquisadores e professores que "julgaram" Ratzinger, partindo da base de uma citação errada que foi tomada da Wikipédia - aliás, isso deveria nos dizer algo sobre o nível das nossas universidades.

O poder secularizado teme o anúncio de uma verdade irredutível; há lobbies e grupos de poder para os quais a moral cristã e o ensinamento ético da Igreja são incômodos. Em certas situações, a voz da Igreja permanece como o único baluarte de uma consciência não anestesiada.

ZENIT: Você diz que há ataques externos. Acha que também existem ataques internos?

Andrea Tornielli: Claro que sim! Isso é determinado por um fenômeno que nós chamamos de dissidência interna da Igreja, ou seja, teólogos e inclusive bispos que criticam abertamente alguns aspectos do magistério de Bento XVI. O fim último não são os ataques inconscientes, porque são queridos por alguma maquinaria curial, que facilita algumas crises que poderiam ter sido evitadas, mas que, no entanto, cresceram e se converteram em um problema maior.

ZENIT: Continuando com o tema, durante o voo a Portugal, em 11 de maio, o Papa disse que "hoje vemos isso de maneira realmente assustadora: a maior perseguição da Igreja não procede dos inimigos de fora, mas nasce do pecado da Igreja". Quais são estes pecados aos quais o Papa se refere e quais são os grupos e pessoas que criam inimizades no interior da Igreja?

Andrea Tornielli: A pergunta foi formulada com referência explícita aos escândalos de pedofilia que dizem respeito a expoentes do clero. A resposta do Papa foi dramática. Bento XVI explicou que o ataque mais forte acontece no interior, é o pecado da Igreja. No fundo, a história nos ensina que, nos ataques externos à Igreja, sempre existe no final uma saída reforçada, talvez depois de longos períodos de dificuldade ou de perseguição. Já o ataque interno a destrói.

Agora, não são somente os gigantes, inclusive os "espantosos" episódios do abominável crime da pedofilia. Existe também o crescimento de um pensamento não-católico no interior da Igreja Católica: uma realidade denunciada com extrema lucidez desde o Papa Paulo VI, que hoje infelizmente ainda persiste. Fiquei surpreso, por exemplo, com certas reações contra a decisão de Bento XVI de liberar a Missa antiga. Reações públicas, vindas inclusive de bispos. Os exemplos seriam muitos.

ZENIT: O Papa, na homilia da Missa que encerrou o Ano Sacerdotal, no dia 11 de junho, falou num tom muito específico sobre heresias e sobre a necessidade de usar o cajado contra os lobos que querem afugentar o rebanho. A que ele se referia?

Andrea Tornielli: No nosso livro, analisamos a crise dos primeiros cinco anos do pontificado do Papa Ratzinger, não fazemos uma lista de possíveis heresias. Eu gostaria de recordar que, infelizmente, hoje se difundem - de maneira mais ou menos subterrânea - ideias ou interpretações que acabam destruindo a fé das pessoas simples.

Neste sentido, como explicava o então cardeal Ratzinger no começo do seu mandato como prefeito da Congregação para a Doutrina da Fé, o Magistério tem o dever de proteger a fé dos simples, daqueles que não escrevem nos jornais nem vão falar na televisão.

O Magistério tem um dever - dizia ele - "democrático". Acho que uma mudança radical que o Papa pede a todos é a de ser conscientes de que a Igreja não foi "feita" por nós, não pode ser considerada uma empresa, nem tudo pode ser reduzido a reivindicações sobre funções e ministérios, sua vida não pode estar planificada somente com estratégias pastorais. Se aprendêssemos desse constante apelo do Papa, talvez muitos opositores abertos e ocultos compreenderiam que o Papa não é um monarca absoluto, mas alguém que obedece Jesus Cristo na transmissão do depositum fidei.


Fonte: Zenit

San Mateo Apóstol, rogad por nosotros



En el Misal de la Forma Extraordinaria del Rito Romano encontramos el día 21 de este mes la Fiesta de éste Santo Evangelista y más abajo leemos: Misa Estacional en el Título de San Mateo en la vía Merulana: antiquísimo Título hoy desaparecido, que ya era mencionado en el Concilio Romano del 499 bajo el pontificado del Papa Símaco, en el cual uno de los que firma es: Andrés presbítero del título de san Mateo. Parece que en ese barrio en torno al Episcopium del Laterano y la via Merulana se hubiera intentado agrupar las memorias de los Apóstoles, ya que allí estaban: el oratorio del Evangelista san Juan, el de san Bartolomé in capite merulanae, san Mateo, san Andrés y de santo Tomás en Letrán; había otro oratorio de san Mateo en la diaconía de santa María in Xenodochio.

La Fiesta de hoy ya viene en el Jeronimiano, y los Orientales la celebran el 16 de Noviembre; las Actas del Apóstol son apócrifas, por lo que sabemos poco de sus gestas; san Ambrosio dice que muere en Persia y San Paulino entre los Partos. El original del Evangelio es arameo, traducido luego al griego, que conservamos.

Se dice que el cuerpo de san Mateo fue hallado en el año 954 en Velia, no lejos del golfo de Policastro, de donde se traslado a la Catedral de Salerno. Gregorio VII fue desde Montecasino en 1084 para completar la consagración del lugar; murió estando en ésta, la capital del ducado normando; por eso esta su cuerpo junto al del Evangelista; sus últimas palabras fueron: Amé la justicia y odié la impiedad, por eso muero en el exilio. En la antigua iglesia de Velia, dedicada a san Mateo, se conserva el sarcófago que custodiaban los huesos errantes del gran Evangelista.

(Cardenal Schuster, Liber Sacramentorum)


Fuente: lexorandi.es

segunda-feira, 20 de setembro de 2010

Obispo español alaba Summorum Pontificum


El blog La cigüeña de la torre, divulga un magnífico texto de Monseñor don Francisco Cerro, Obispo de Coria-Cáceres, en España. Creemos que es el primer obispo español que se hace públicamente eco, y de modo tan filial, del Motu Proprio de Benedicto XVI:

«Desde hace unos meses la forma extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa es una realidad en nuestra diócesis y se ha comenzado a celebrar con regularidad en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Nuestra Señora de la Montaña” todos los últimos domingos de cada mes» El 7 de julio de 2007 Benedicto XVI hizo público el Motu Proprio Summorum Pontificum. Motu proprio es una expresión latina que significa “por propia iniciativa” y se utiliza para referirse a aquellos documentos que responden a una particular iniciativa y autoridad del Romano Pontífice. Generalmente son breves y afectan a cuestiones concretas.

En dicho documento se establece que el Misal Romano reformado según las normas de los decretos del Concilio Vaticano II y promulgado por Pablo VI y el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII en 1962, “son, de hecho, dos usos del único rito romano”. Éste último “no se ha abrogado nunca, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia”.

A continuación se determinan las condiciones para el uso de dicha forma extraordinaria tanto en lo que se refiere a los sacerdotes como a las comunidades de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica, a las parroquias y a los grupos de fieles.

Sabemos que, desde el inicio de su Pontificado, el Santo Padre ha manifestado su preocupación por dar a conocer el misterio de la Liturgia que es, sobre todo, acción de Dios y también tradición, lo que hemos recibido, lo que se nos ha dado de una vez para siempre (“Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido”, 1 Co 11, 23).

El Motu Proprio Summorum Pontificum se ha de entender dentro del conjunto de las enseñanzas y acciones del Papa, nunca como algo aislado, debido sólo al interés de unos cuantos o utilizado como alternativa ante unos problemas específicos. La tradición no es una sensibilidad o un carisma particular sino un río vivo con el que ha de confrontarse toda la vida de la Iglesia. Favorecer el acceso a la forma litúrgica oficial para el Rito Romano hasta la reforma efectuada en 1970 es un paso para favorecer la comunión en la Iglesia y una ayuda para comprender mejor la actual “forma ordinaria” de celebrar la Liturgia romana.

Desde hace unos meses la forma extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa es una realidad en nuestra diócesis y se ha comenzado a celebrar con regularidad en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Ntra. Sra. de la Montaña” todos los últimos domingos de cada mes. Este hecho y el interés que la “forma extraordinaria” del Rito Romano suscita, especialmente entre jóvenes que nunca la vivieron con anterioridad, invita a que la decisión promovida por el Motu Proprio del Santo Padre y acogida con tanta ilusión entre nosotros vaya acompañada de una intensa actividad formativa que profundice en el tesoro de la Liturgia Católica desde las más diversas perspectivas y en las enseñanzas de la Iglesia a lo largo de los siglos. Por eso, dicha celebración irá acompañada de retiros espirituales, charlas formativas y otras actividades.

Terminamos evocando lo que decía Benedicto XVI en la carta que nos escribió a los obispos acompañando al Motu Proprio Summorum Pontificum para facilitarnos su aplicación: «Recordemos siempre las palabras que el Apóstol Pablo dirigió a los presbíteros de Éfeso: "Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que Él se adquirió con la sangre de su propio Hijo" (Hch 20, 28). Confío a la potente intercesión de María, Madre de la Iglesia, estas nuevas normas».

domingo, 19 de setembro de 2010

Principais momentos da Visita Apostólica do Santo Padre à Grã-Bretanha

Bento XVI aos Bispos no Reino Unido: Necessidade e urgência de proclamar o Evangelho num mundo altamente secularizado



Nas palavras dirigidas aos Bispos da Inglaterra, Escócia e País de Gales, o Papa aludiu às recentes visitas “ad limina” destas Conferências Episcopais, recordando uma prioridade pastoral já então sublinhada: a necessidade e urgência de proclamar o Evangelho num mundo altamente secularizado. Neste contexto, mencionou expressamente o novo Conselho Pontifício para a Nova Evangelização nos países de longa tradição cristã.

Não faltou uma alusão à crise financeira, que tantas preocupações suscita, e a um recente documento publicado pelos bispos britânicos sobre o Bem Comum. “Há que encorajar as pessoas a aspirarem aos valores morais em todos os sectores da vida, perante um ambiente geral de crescente cinismo que vai ao ponto de pôr em causa a própria existência de uma vida virtuosa”.

Outro tema de grande actualidade evocado pelo Papa foi (palavras suas) “o vergonhoso abuso de crianças e jovens da parte de sacerdotes e religiosos”, uma questão que (disse) “mina seriamente a credibilidade moral dos responsáveis da Igreja”.

“Em muitas ocasiões tenho falado das profundas feridas que tal comportamento causou, sobretudo nas vítimas, mas também na relação de confiança que deveria existir entre sacerdotes e povo, entre padres e os seus bispos, como também entre as autoridades da Igreja e as pessoas em geral. Sei que destes passos muito sérios para dar remédio a esta situação, para assegurar que os jovens sejam protegidos de maneira eficaz de qualquer dano , e para enfrentar de modo apropriado e transparente as acusações, quando estas surgem”.

“A vossa crescente consciência da extensão dos abusos sobre os jovens na sociedade, dos seus efeitos devastantes, e da necessidade de fornecer apoio adequado às vítimas – considerou o Papa – deveria servir de incentivo a partilhar com a sociedade mais ampla a lição que tendes aprendido”.

“Ao mesmo tempo que reflectimos sobre a fragilidade humana que estes trágicos acontecimentos revelam de maneira tão dura, é-nos recordado que, para sermos guias cristãos eficazes, temos que viver na máxima integridade, humildade e santidade. Como escreveu uma vez o beato John Henry Newman, ‘Que Deus nos dê sacerdotes que saibam sentir a própria debilidade de pecadores, e que o povo saiba ter misericórdia deles, amá-los e rezar pelo seu crescimento em todos os bons dons da graça”.

A concluir a sua alocução aos Bispos britânicos, Bento XVI referiu ainda a próxima publicação da nova tradução inglesa do Missal Romano e a Constituição Apostólica “Anglicanorum coetibus”, exortando uma vez mais os prelados a aplicarem com “generosidade” estas disposições visando acolher fiéis anglicanos que desejam viver em plena comunhão com a Igreja Católica:

“Isto deveria ser considerado um gesto profético que pode contribuir positivamente para o desenvolvimento das relações entre anglicanos e católicos. Ajuda-nos a dirigir o olhar para o objectivo último de toda a actividade ecuménica: restaurar a plena comunhão eclesial no contexto da qual a recíproca partilha de dons dos nossos respectivos patrimónios espirituais serve de enriquecimento para todos nós. Continuemos a rezar e a actuar incessantemente para apressar o dia feliz em que se possa atingir essa meta”.


Vídeo da Beatificação do Card. Newman