sexta-feira, 5 de novembro de 2010

Reforma de la reforma: “Este Papa quiere ir adelante y nosotros estamos con él”


Mons. Nicola Bux, consultor de varios dicasterios de la Curia Romana (Doctrina de la Fe, Causas de los Santos, Oficina para las Celebraciones Litúrgicas Pontificias y, desde hace pocos días, Culto Divino) y autor de varios libros (el último de los cuales ha sido “La reforma de Benedicto XVI. La Liturgia entre innovación y tradición”), ha publicado en estos días un nuevo libro sobre la cuestión litúrgica que se titula “Cómo ir a Misa y no perder la fe”. Ofrecemos nuestra traducción de la entrevista que el autor ha concedido al sitio Rinascimento Sacro.

Monseñor, este segundo libro es todavía más explícito que el primero, “La reforma de Benedicto XVI. La liturgia entre innovación y tradición”. ¿Qué ha cambiado desde entonces?

También en este tiempo de escándalos, el Papa insiste en el hecho de que el mal viene desde dentro de la Iglesia. Por eso, continúa siendo el tiempo de aquella grave crisis que el Cardenal Ratzinger indicaba imputable en gran parte al derrumbamiento de la liturgia, a aquel “hazlo por ti mismo” que ya no la hace “sagrada” y que haría perder la fe a cualquiera. No ha cambiado mucho: “litúrgicamente, en nuestros días la Iglesia es un gran enfermo” porque la liturgia habría perdido su sentido, estaría sin reglas, olvidada del derecho de Dios.

El derecho de Dios… Usted, de hecho, en todo esto propone como eje de la nueva reforma litúrgica el redescubrimiento de un concepto poderoso y fascinante, el ius divinum. ¿Qué significa?

El concepto es muy sencillo. El Cardenal Ratzinger dice en Introducción al espíritu de la liturgia, en el primer capítulo, que la liturgia no existe si Dios no se muestra, es decir, en pocas palabras, si Él no revela Su Rostro. Más aún, en Jesús de Nazareth, en un cierto punto, él dice que la liturgia es la continuación de la Revelación; por lo tanto, si Dios se muestra, indica quién es y qué rostro tiene, dice también cómo quiere ser adorado, cómo quiere que se le rinda culto.

La antítesis es la célebre historia del becerro de oro, es decir, del hombre que se inventa a Dios y se inventa la liturgia: una danza vacía en torno al becerro de oro que somos nosotros mismos. Dios tiene un derecho en el Antiguo Testamento, cuando dijo cómo debía ser celebrada la Pascua, y habló de prescripciones y mandamientos. Así es también en el Nuevo. En otras palabras, la liturgia es inmanipulable.

La liturgia es inmanipulable para el hombre pero el arte es obra del hombre. Para el arte sagrado, que atraviesa un período de decadencia estructural extremadamente similar, ¿qué se puede decir?

¡El arte es lo mismo! La representación de Dios, tanto para la Iglesia de Oriente como para la Iglesia de Occidente, siempre ha estado sometida a los cánones. Lo mismo vale para la disciplina de la música sacra. El principio es siempre el mismo: no somos nosotros quienes decidimos, en base al prurito que tenemos encima, cómo debe pintarse al Señor, o cómo debe componerse un canto, o qué canto debo hacer en la liturgia. La Iglesia ha establecido los cánones para que pudieran estar en consonancia con el culto divino, para que no se diera una imagen o una idea distorsionada y deformada de Dios. Entre liturgia, arte y música, hay una unidad profunda que no permite afrontarlos separadamente.

El Santo Padre lo ha nombrado recientemente también consultor para Culto Divino, signo de la atención y de la competencia de su trabajo. Díganos: si tres años atrás Summorum Pontificum revolucionó la “cuestión litúrgica”, volviendo a traer al plano de la discusión elementos “incómodos” y esenciales como la liturgia gregoriana, ¿qué debemos esperar, en el futuro próximo, de este nuevo movimiento litúrgico que está naciendo?

En primer lugar, hablar de “nuevo movimiento” no quiere decir necesariamente que estamos hablando de otro movimiento respecto al conocido con un cierto fruto en el siglo XX. La Iglesia es semper reformanda: a quien no le gusta el término reforma de la reforma, hable también de continuación del movimiento litúrgico pero sepa que se trata siempre “de la renovación en la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha donado”, como dice Benedicto XVI. Con el Motu Proprio han sido puestas las bases del trabajo: confiamos tener pronto nuevos impulsos. Este Papa, manso y resuelto, quiere ir adelante y nosotros estamos con él. Con la misma mansedumbre y con la misma firmeza.

Fuente: Rinascimento Sacro
Traducción: La Buhardila de Jerónimo

quinta-feira, 4 de novembro de 2010

Novo blog sobre a Santa Missa Gregoriana




O novo blog pertence ao  Grupo Cefas de Caucaia-CE que  tem por fim "promover a evangelização através da divulgação da liturgia romana tradicional, bem como apresentar os valores da cultura católica conforme o magistério perene da Igreja".


O blog informa  a celebração da Santa Missa Gregoriana  aos Domingos às 9hs na Paróquia de Nossa Senhora dos Prazeres em Caucaia-CE-Brasil.


terça-feira, 2 de novembro de 2010

Absolve, Domine, animas omnium fidelium defunctorum




Absolve, Domine, animas omnium fidelium defunctorum ab omni vínculo delictorum et gratia tua illis succurente mereantur evadere iudicium ultionis, et lucis æterne beatitudine perfrui.

Absolve, Senhor as almas dos fiéis defuntos dos vínculos dos pecados, e que socorridos por tua graça mereçam escapar ao julgamento final e desfrutar da felicidade da luz eterna.
(Tractus da Missa pro Defunctis)



segunda-feira, 1 de novembro de 2010

Indulgencia por los Fieles Difuntos




“La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos”. Catecismo de la Iglesia Católica N.1471


Enchiridion indulgentiarum

2 DE NOVIEMBRE – CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS

Visitas a Iglesias u Oratorio:
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio.
Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos.
En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.

1 AL 8 DE NOVIEMBRE:

Visitas al cementerio:
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio y oren por los difuntos. Durante los demás días del año se concede indulgencia parcial.

Para ganar una indulgencia plenaria, además de querer evitar cualquier pecado mortal o venial, hace falta cumplir tres condiciones:

-Confesión sacramental

-Comunión Eucarística y

-Oración por las intenciones del Papa.


Las tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de rezar o hacer la obra que incorpora la indulgencia, pero es conveniente que la comunión y la oración por las intenciones del Papa se realicen el mismo día rezando a su intención un solo Padrenuestro y un Avemaría; pero se concede a cada fiel la facultad de orar con cualquier fórmula, según su piedad y devoción.La indulgencia plenaria únicamente puede ganarse una vez al día, pero el fiel cristiano puede alcanzar indulgencia plenaria in artículo mortis, aunque el mismo día haya ganado otra indulgencia plenaria

Fuente: Santa Misa Gregoriana

COMEMORAÇÃO DE TODOS OS FIÉIS DEFUNTOS







A 60 años de un acontecimiento histórico: Proclamación por Pío XII del dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María



Se recuerda hoy el 60º aniversario del día en que el Venerable Siervo de Dios Pío XII proclamó el dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María. Con ocasión de este aniversario se celebró en Roma un Congreso organizado por el Comité “Papa Pacelli”. Ofrecemos un artículo del periódico Avvenire en el cual se informa sobre esta importante iniciativa promovida por Mons. Nicola Bux, cofundador del Comité.

El 1º de noviembre de 1950 Pío XII proclamó el dogma de la Asunción al cielo de la Santísima Virgen María. El sexagésimo aniversario del histórico evento, el último del género en el Magisterio, ha sido recordado ayer con un Congreso organizado en Roma, en la Sala de los Cardenales de la “Chiesa Nuova”, por el Comité Papa Pacelli. Numerosas y calificadas han sido las intervenciones. El cardenal español Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, recordó que de los 1181 obispos consultados antes de la definición, 1159 respondieron positivamente, mientras que de los 22 contrarios sólo 6 dudaban sobre el carácter revelado de tal verdad. El arzobispo Mauro Piacenza, prefecto de la Congregación para el Clero y preconizado como cardenal en el próximo Consistorio, ha puesto en guardia contra “varias corrientes gnosticizantes actualmente de moda” que conciben la salvación como “humanización de esta vida o la supervivencia de algún genérico principio inmortal, tal vez llamado a la reencarnación”, mientras que “la salvación traída por Cristo es integral: Cristo salva todo el hombre”. Para monseñor Piacenza, “desde el punto de vista teológico es necesario resistir a toda tentación que, alimentándose de desmitologización, quisiera reconocer un mero valor simbólico a esta verdad de fe” de la Asunción.

El obispo Enrico dal Covolo, rector de la Pontifica Universidad Lateranense, ha hablado de la contribución que su hermano salesiano, don Giuseppe Quadrio, a la definición del dogma de la Asunción. De hecho, en la década que precedió a la proclamación – explicó el prelado – “don Quadrio demostró la sólida continuidad de la teología asuncionista latina, desde la edad patrística hasta nuestros días”. El maestro de las ceremonias pontificas, monseñor Guido Marini, recordó luego que con la definición promulgada sesenta años atrás, “Pío XII dio fuerza dogmática a lo que el pueblo cristiano había afirmado creer desde temprano, también a través de la oración y de la liturgia”. “En efecto, – continuó - ya en el siglo V está atestiguada en Jerusalén, en el calendario jerosolimitano, la memoria de una fiesta mariana el 15 de agosto”. Y “será precisamente esta fiesta litúrgica que se transformará muy pronto de memoria genérica de la Madre de Dios en celebración de su Asunción”.

En el encuentro intervinieron también monseñor Timothy Verdon, director de la Oficina de arte sacra de la arquidiócesis de Florencia, que habló de la iconografía de la Asunción, y Giovanni Maria Vian, director de L’Osservatore Romano, que insertó la proclamación dogmática en el cuadro del pontificado pacelliano. También tomaron la palabra sor Margherita Marchione, Livio Spinelli y Alberto di Giglio. El Padre Eduardo Alto Cerrato, procurador general de los oratorianos, ofreció su saludo como buen dueño de casa, mientras que las conclusiones fueron hechas por don Nicola Bux, cofundador del Comité Papa Pacelli. El abogado Emilio Artiglieri, secretario y coordinador del Comité, recordó que el mismo “surgió en el 2008, con ocasión del quincuagésimo aniversario de la muerte del venerable Pío XII, para reunir hombres de cultura, laicos y eclesiásticos, periodistas, pero también sencillos devotos y admiradores de la figura del Pastor Angelicus que, como reza la oración aprobada por el cardenal Angelo Bagnasco, ha guiado a la Iglesia «a través del mar agitado de las ideologías totalitarias»”. En un mensaje, el cardenal vicario de Roma Agostino Vallini ha subrayado cómo en una época donde dominan ideologías que reducen todo a la corporeidad, el dogma de la Asunción “nos recuerda que el hombre es unidad de cuerpo y alma”. En el evento han participado también los cardenales Darío Castrillón Hoyos y José Saraiva Martins que, en la clausura del Congreso, presidirá una Misa en Santa Maria in Vallicella.

Fuente: Avvenire

sábado, 30 de outubro de 2010

Sancte Michael Archangele, defende nos in prælio!

 

Sancte Michael Archangele, defende nos in prælio; contra nequitiam et insidias diaboli esto præsidium. Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiæ cælestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute in infernum detrude. Amen.

São Miguel Arcanjo, defendei-nos no combate, cobri-nos com o vosso escudo contra os embustes e ciladas do demônio. Subjugue-o Deus, instantemente o pedimos. E vós, príncipe da milícia celeste, pelo divino poder, precipitai no inferno a Satanás e a todos os espíritos malignos que andam pelo mundo para perder as almas. Amém.