sábado, 21 de março de 2009

Ecclesia Dei a diócesis irlandesa: cualquier restricción a la celebración de la forma extraordinaria está prohibida


Según informa The Irish Catholic en la Diócesis irlandesa de Killala, el Obispo, John Fleming, había decidido no acceder a la petición de Misa tradicional tras oír la opinión de su Consejo del Presbiterio. Sin embargo, la Pontificia Comisión Ecclesia Dei ha aclarado por escrito al obispo que, de acuerdo con el Motu Proprio Summorum Pontificum, cualquier restricción a la celebración de la forma extraordinaria, siempre que exista una petición, está prohibida. Ante esta intervención el Obispo Fleming se ha visto obligado a designar la Parroquia de la Asunción, Ardagh, Crossmolina, County Mayo, para la celebración regular de esta forma litúrgica.

Fuente: Hoc Signo

quinta-feira, 19 de março de 2009

San José rogad por la Iglesia de Jesucristo atacada por todos los lados


En el día de su onomástico, deseamos a nuestro Santo Padre Benedicto XVI que, por la intercesión de San José, el Señor lo proteja, lo guarde de todo mal, lo bendiga en la tierra y lo defienda de sus enemigos.

Oramos también por su peregrinación apostólica a África y por los frutos espirituales que ya están manifestándose en aquellas regiones y que suscitan, como de costumbre, el odio y la violencia de las fuerzas del mal que no pueden soportar que, aún hoy, multitudes de hombres y mujeres, como en los inicios de la Iglesia (cfr. Hechos 5, 15), busquen ser cubiertos por la sombra de Pedro, "una sombra buena, una sombra de curación porque, en definitiva, proviene precisamente de Cristo mismo" (Homilía de Benedicto XVI en el Domingo de la Divina Misericordia).

Al mismo tiempo, invocamos al Glorioso Patriarca San José rogándole por la Santa Iglesia, en estos tiempos difíciles y turbulentos, en estos tiempos en los que se muestran sorprendentemente actuales las palabras que León XIII escribía hace 120 años: “Ahora, Venerables Hermanos, ustedes conocen los tiempos en los que vivimos; son poco menos deplorables para la religión cristiana que los peores días, que en el pasado estuvieron llenos de miseria para la Iglesia. Vemos la fe, raíz de todas las virtudes cristianas, disminuir en muchas almas; vemos la caridad enfriarse; la joven generación diariamente con costumbres y puntos de vista más depravados; la Iglesia de Jesucristo atacada por todo flanco abiertamente o con astucia; una implacable guerra contra el Soberano Pontífice; y los fundamentos mismos de la religión socavados con una osadía que crece diariamente en intensidad. Estas cosas son, en efecto, tan notorias que no hace falta que nos extendamos acerca de las profundidades en las que se ha hundido la sociedad contemporánea, o acerca de los proyectos que hoy agitan las mentes de los hombres. Ante circunstancias tan infaustas y problemáticas, los remedios humanos son insuficientes, y se hace necesario, como único recurso, suplicar la asistencia del poder divino" (Encíclica “Quamquam pluries”).

En aquel entonces, el Papa León XIII dispuso que toda la Iglesia invocara a San José con una especial oración que ahora, también nosotros, elevamos al Santo Patrono de la Iglesia Católica:

A Vos, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y, después de invocar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos volváis benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades. Proteged, oh providentísimo Custodio de la Sagrada Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; apartad de nosotros toda mancha de error y corrupción; asistidnos propicio, desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro en esta lucha con el poder de las tinieblas; y, como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús del inminente peligro de su vida, así, ahora, defended la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el Cielo la eterna felicidad. Amén.

SÃO JOSÉ, PADROEIRO DA IGREJA CATÓLICA, GRANDE FAMÍLIA DE DEUS, ROGAI POR NÓS

quarta-feira, 18 de março de 2009

CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO ESCRIBE CARTA DE SOLIDARIDAD Y APOYO AL SANTO PADRE


Carta de solidaridad y apoyo con motivo de la
comunicación enviada por el Papa ante el caso de la remisión de excomunión a los cuatro obispos consagrados por el arzobispo Lefebvre
(Bogotá, 13 de marzo de 2009)


Su Santidad
Benedicto XVI
Ciudad del Vaticano

Santísimo Padre:

Nos hemos reunido en Bogotá esta semana más de treinta Arzobispos y Obispos de las diversas Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe. La gran mayoría de ellos, Secretarios Generales de sus respectivas Conferencias Episcopales junto con los encargados de llevar adelante en sus respectivos países la gran Misión Continental impulsada por la V Conferencia General de Aparecida, en mayo de 2007.

Durante nuestro encuentro hemos leído y comentado en común su Carta del día 10 del presente dirigida a todos los hermanos del ministerio episcopal sobre la remisión de la excomunión de los cuatro Obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre.

Lo hemos hecho con profundo amor a la Iglesia y con sincera actitud filial. Lo que Su Santidad ha escrito nos ha conmovido y ha reforzado nuestra honda comunión eclesial. También lo hemos acogido como un ejemplo de espíritu misericordioso y transparente, motivado por el inesperado eco de los acontecimientos, pero también confiado en que lo ocurrido es además un positivo designio del Señor para su Iglesia en este momento de la historia.

Su carta nos marca un camino en la verdad, en el amor y la unidad necesarios para cada uno de nosotros, llamados a la sucesión Apostólica para el servicio ministerial. Su Santidad describe muy bien algo que no está lejos de nuestra propia experiencia pastoral: precisamente personas y grupos que reclaman tolerancia para sí mismos, pueden negarla arbitrariamente a quienes busquen una aproximación en la verdad.

Santísimo Padre, con estas líneas queremos, como grupo representativo de nuestra Iglesia en América Latina y el Caribe sumarnos a las renovadas muestras de afecto, de confianza, de comunión con Su Santidad en nuestras oraciones y servicio a las Iglesias que se nos han confiado, y en responsabilidad por la gran Iglesia Universal que el Señor le ha encomendado.

A nombre de todos los Obispos reunidos imploramos su Bendición Apostólica.

Mons. Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida, Brasil - Presidente del CELAM

Mons. Víctor Sánchez Espinosa, arzobispo electo de Puebla, México - Secretario General del CELAM

Fuente: AICA

Presidente de la Conferencia Episcopal australiana a los fieles "Rezad por el Santo Padre y por la unidad de la Iglesia"


Sydney (Agencia Fides) - Ofrecer especiales oraciones en este tiempo cuaresmal por el Santo Padre y por la unidad de la Iglesia católica: es la invitación dirigida a los fieles australianos por Su Exc. Mons. Philip Wilson, Presidente de la Conferencia Episcopal australiana. El Arzobispo ha subrayado como Benedicto XVI, en su reciente carta dirigida a los Obispos de todo el mundo, ha manifestado su compromiso de trabajar por la unidad de la Iglesia y por la reconciliación.

Todos los fieles, ha dicho Mons. Wilson, están llamado a unirse al Santo Padre en este su esfuerzo por crear armonía en la comunidad católica, en las relaciones con las otras Iglesias cristianas y con las otras comunidades religiosas. Por tanto "en este tiempo cuaresmal, tiempo de purificación del corazón y conversión a Dios, pido a todos los fieles católicos que recuerden en la oración al Santo Padre: de este modo podremos sostenerlo en su ministerio tan laborioso".

"Os pido que recéis también - ha continuado el arzobispo - por la unidad de la Iglesia: también nosotros podemos tender las manos por la reconciliación hacia los hermanos y las hermanas que, por diversas razones, se encuentran fuera de la Iglesia, pero que muestran en su vida un auténtico amor por Cristo. De este modo las mentes y los corazones pueden cambiar”.

Mons. Wilson ha informado a continuación a los fieles que ha escrito al Santo Padre de parte de los Obispos australianos, asegurándole la solidaridad y la cercanía de toda la comunidad católica en Australia y expresando pleno apoyo en su obra de reconciliación y unidad. (PA)

Fuente: Fides

terça-feira, 17 de março de 2009

Bento XVI adverte contra tentação de desvalorizar sacerdócio ministerial


«Sem os sacerdotes não haveria Eucaristia nem, portanto, Igreja», afirma

Por Inma Álvarez

CIDADE DO VATICANO, segunda-feira, 16 de março de 2009 (ZENIT.org).- O Papa Bento XVI ratificou hoje a importância do sacerdócio ministerial na Igreja, contra as tentações de uma «interpretação errônea» das justas reivindicações dos leigos, e exigiu uma maior atenção à formação do clero.

Assim o expressou durante a audiência concedida aos participantes da Plenária da Congregação para o Clero, ato durante o qual anunciou também sua intenção de convocar um ano jubilar sacerdotal para o próximo dia 19 de junho, por ocasião do 150º aniversário da morte do Santo Cura d'Ars.

O Papa advertiu em primeiro lugar sobre a confusão entre sacerdócio batismal e ministerial, afirmando que ambos «diferem ontologicamente, e não só em grau», já que o segundo «nasce da configuração sacramental com Cristo Cabeça».

Esta adesão «traz consigo, como consequência, uma adesão cordial e total àquela que a tradição eclesial reconheceu como a apostolica vivendi forma», ou seja, a participação em uma vida nova espiritualmente entendida, a esse ‘novo estilo de vida’ que foi inaugurado pelo Senhor Jesus e que foi assumido pelos Apóstolos».

Bento XVI exortou os bispos a velarem para que as «novas estruturas» ou organizações pastorais «não estejam pensadas para um tempo no qual se deveria desvalorizar o ministério ordenado, partindo de uma interpretação errônea da justa promoção dos leigos», porque isso significaria «a ulterior dissolução do sacerdócio ministerial».

Também os convidou a cultivar uma relação «verdadeiramente paternal» com os sacerdotes, e a preocupar-se «por sua formação permanente, sobretudo no perfil doutrinal».

Visibilidade

O Papa insistiu na importância do ministério, sem o qual «a Eucaristia, e a própria Igreja, não existiriam», e recordou que a missão do sacerdote «tem suas raízes de modo especial em uma boa formação, levada a cabo em comunhão com a Tradição eclesial ininterrupta, sem rupturas nem tentações de descontinuidade».

«Neste sentido, é importante favorecer nos sacerdotes, sobretudo nas jovens gerações, uma correta recepção dos textos do Concílio Ecumênico Vaticano II, interpretados à luz de toda a bagagem doutrinal da Igreja», explicou.

Falou também sobre a urgência de que os presbíteros sejam «presentes, identificáveis e reconhecíveis» pelos fiéis, o que inclui «o juízo da fé, as virtudes pessoais» e inclusive a vestimenta, que deve distinguir o sacerdote «nos âmbitos da cultura e da caridade, desde sempre no coração da missão da Igreja».

A missão do sacerdote é, por sua vez, «eclesial, de comunhão, hierárquica e doutrinal», aspectos que não devem separar-se, explicou o Papa.

«A missão é ‘eclesial’ porque ninguém anuncia ou leva a si mesmo, mas dentro e através de sua própria humanidade, todo sacerdote deve ser bem consciente de levar Outro, Deus, ao mundo. Deus é a única riqueza que, em definitivo, os homens desejam encontrar em um sacerdote», explicou.

«A missão é ‘de comunhão’ porque acontece em uma unidade e comunhão que só de forma secundária tem também aspectos relevantes de visibilidade social. Estes, por outro lado, derivam essencialmente daquela intimidade divina na qual o sacerdote está chamado a ser especialista, para poder conduzir, com humildade e confiança, as almas a ele confiadas ao próprio encontro com o Senhor.»

«Finalmente, as dimensões ‘hierárquica’ e ‘doutrinal’ sugerem reafirmar a importância da ‘disciplina’ (o termo está unido com ‘discípulo’) eclesiástica e da formação doutrinal, não só teológica, inicial e permanente», acrescentou.

O Papa concluiu exortando os presentes a descobrirem a centralidade de Jesus Cristo, que dá sentido e valor ao sacerdócio ministerial.

«Como Igreja e como sacerdotes, anunciamos Jesus de Nazaré, Senhor e Cristo, crucificado e ressuscitado, Soberano do tempo e da história, na alegre certeza de que esta verdade coincide com as esperanças mais profundas do coração humano», acrescentou.

Fonte: Zenit

Benedetto XVI: "A dire la verità devo ridere di fronte a questo mito della solitudine"


Durante il viaggio il Santo Padre ha, poi, detto che è ridicolo il "mito della sua solitudine". "Non mi sento solo in alcun modo", ha aggiunto dicendo di essere circondato da amici, collaboratori e vescovi. Il Papa ha risposto ad una domanda sulla sua presunta solitudine dopo la crisi scoppiata in seguito alla revoca della scomunica ai vescovi lefebvriani. "A dire la verità - ha osservato Ratzinger - devo ridere di fronte a questo mito della solitudine. In nessun modo - ha aggiunto - mi sento solo; ogni giorno vedo i miei collaboratori i capi discastero, i vescovi". Benedetto XVI ha ricordato che, proprio in questi giorni, sono venuti a trovarlo anche dei suoi compagni tedeschi. "Solitudine? Certo che no. Mi sento circondato da amici in una cerchia di stretti collaboratori".

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BENTO XVI VISITA A ÁFRICA


Roma 17 mar (RV) - O Santo Padre deixou Roma às 10 horas da manhã hoje, hora local, para a sua primeira viagem à África, que o levará a Camarões e Angola. Serão sete dias, durante os quais o papa dará uma especial atenção às guerras, à fome e às doenças que castigam a população do continente.Em Yaoundé, capital de Camarões, o papa permanecerá até sexta-feira, dia 20 e ali entregará o Instrumentum Laboris, o Instrumento de Trabalho do segundo Sínodo para a África que se realizará no Vaticano no próximo mês de outubro. De 20 a 23 de março o papa estará em Angola. Muitos encontros na agenda, com os políticos, com os bispos, com os religiosos e religiosas, com os leigos, com os movimentos femininos católicos.

Em Yaoundé, onde o papa deve chegar por volta das 16 horas, hora local, meio-dia em Brasília, Bento XVI será recebido no aeroporto Nsimalen pelo presidente do país, Paul Biya. Após o discurso de boas-vindas do presidente, o Papa dirigirá, ao continente, sua primeira saudação em terras africanas. Na conclusão da cerimônia o papa deixará o aeroporto e se dirigirá para a nunciatura apostólica onde pernoitará. Amanhã, quarta-feira, o primeiro compromisso do Papa será a visita de cortesia ao presidente da República. O Santo Padre encontrará ainda os bispos de Camarões e presidirá na Basílica Maria Rainha dos Apóstolos, a oração das primeiras Vésperas da solenidade de São José, com a participação dos bispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas, diáconos, movimentos eclesiais e de representantes de outras confissões cristãs.

Domingo durante o Angelus Bento XVI pediu aos fiéis que o acompanhassem com as suas orações nesta sua 11ª viagem apostólica internacional…

“Parto para a África – disse – com a consciência de não ter nada a propor e a dar aos que encontrarei, a não ser Cristo e a Boa Nova da sua Cruz, mistério de amor supremo, de amor divino, que vai além de toda resistência humana e torna possível até o perdão e o amor pelos inimigos”. Em Luanda, aonde chegará no próximo dia 20, Bento XVI lembrará o aniversário de 500 anos da evangelização de Angola, o primeiro território do sul africano a receber missionários. Esta é a primeira viagem de um pontífice ao continente desde março de 1998, ocasião em que João Paulo II visitou a Nigéria e beatificou Cyprian Michael Iwene Tansi, um monge nigeriano que morreu em Londres em 1964.

Depois de mais de uma década, muitos problemas econômicos, sociais e políticos da África continuam presentes no dia a dia dos africanos. Documentos do Vaticano em preparação para a viagem ressaltam que avançam a corrupção, o mau Governo, a desigualdade social, as doenças, a pobreza e a distância cada vez maior entre governantes e cidadãos.

Além disso, guerras e conflitos continuam tendo força, acordos de paz e tréguas não são respeitados por muito tempo e as violações dos direitos humanos se perpetuam diante da indiferença da comunidade internacional. Mesmo diante deste cenário, o papa reconheceu a "enorme potencialidade e esperança" do continente africano.

Segundo o diretor da Sala de Imprensa vaticana, Padre Federico Lombardi, o papa pedirá “reconciliação, paz e justiça” para os povos da África - esse é o lema do II Sínodo de Bispos africanos.

O encontro no Vaticano no próximo mês de outubro será realizado em um momento de expansão do catolicismo na África. O número de católicos cresceu 3,1% nos últimos anos e, segundo dados do Vaticano, a República Democrática do Congo (97 milhões de fiéis), Uganda (56 milhões) e Nigéria (47 milhões) estarão entre os dez maiores países católicos do mundo em 2050.

A Igreja Católica considera a explosão do catolicismo na África Subsaariana durante o século XX como um dos maiores êxitos missionários em sua história. O número de fiéis na região passou de 1,9 milhões em 1900 para 139 milhões no final do ano 2000.

Mas quais países o papa irá encontrar na sua viagem?

Bento XVI chega a Camarões, país no qual os católicos totalizam 26,8% da população, os muçulmanos, 22%, e o restante mantém a fé em religiões tradicionais. Segundo dados de 2007 da ONU, Camarões é considerado o país mais corrupto do mundo. O Vaticano diz que os bispos estão preocupados com a apropriação indevida, o roubo de animais, o desperdício de recursos públicos e com o aumento do desemprego entre jovens.

Já na segunda etapa da viagem, Angola, na capital, Luanda, Bento XVI abençoará o processo de consolidação da paz iniciado em 2002 e os progressos econômicos registrados nos últimos anos, cujos benefícios, segundo o relatório vaticano, devem ser repartidos por toda a população, especialmente os mais pobres.

Considerado como o país africano que mais cresce - é o maior exportador de petróleo do continente - Angola ainda tem 70% de sua população vivendo na miséria e 17% de analfabetos. (SP)

Fonte: Radio Vaticano

segunda-feira, 16 de março de 2009

Importantíssimo discurso del Santo Padre a la Congregación para el Clero sobre el Sacerdocio Ministerial


Señores cardenales,
venerados hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio

Estoy contento de poder acogeros en audiencia especial, en la vigilia de mi partida hacia África, a donde iré para entregar el Instrumentum laboris de la Segunda Asamblea Especial del Sínodo para África, que tendrá lugar aquí en Roma el próximo mes de octubre. Agradezco al Prefecto de la Congregación, el señor cardenal Cláudio Hummes, por las amables expresiones con las que ha interpretado los sentimientos de todos. Con él os saludo a todos vosotros, superiores, oficiales y miembros de la Congregación, con ánimo grato por todo el trabajo que lleváis a cabo en servicio de un sector tan importante en la vida de la Iglesia.

El tema que habéis elegido para esta Plenaria - “La identidad misionera del presbítero en la Iglesia, como dimensión intrínseca del ejercicio de los tria munera” - permite algunas reflexiones para el trabajo de estos días y para los frutos abundantes que ciertamente éste traerá. Si la Iglesia entera es misionera y si todo cristiano, en virtud del bautismo y de la confirmación, quasi ex officio (cfr CCC, 1305) recibe el mandato de profesar públicamente la fe, el sacerdocio ministerial, también desde este punto de vista, se distingue ontológicamente, y no sólo de grado, del sacerdocio bautismal, llamado también sacerdocio común. Del primero, de hecho, es constitutivo el mandato apostólico : “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura” (Mc 16,15). Este mandato no es, lo sabemos, un simple encargo confiado a sus colaboradores; sus raíces son más profundas y deben buscarse mucho más lejos.

La dimensión misionera del presbítero nace de su configuración sacramental a Cristo Cabeza: esta trae consigo, como consecuencia, una adhesión cordial y total a aquella que la tradición eclesial ha reconocido como la apostolica vivendi forma. Esta consiste en la participación en una “vida nueva” espiritualmente entendida, a ese “nuevo estilo de vida” que fue inaugurado por el Señor Jesús y que fue hecho propio por los Apóstoles. Por la imposición de manos del Obispo y la oración consagratoria de la Iglesia, los candidatos se convierten en hombres nuevos, llegan a ser “presbíteros”.A la luz de esto parece claro cómo los tria munera son en primer lugar un don, y sólo como consecuencia un oficio, antes una participación en una vida y por ello una potestas. Ciertamente, la gran tradición eclesial ha justamente desvinculado la eficacia sacramental de la situación existencial concreta del sacerdote, y así se salvaguardan adecuadamente las legítimas expectativas de los fieles. Pero esta justa precisión doctrinal no quita nada a la necesaria, es más, indispensable, tensión hacia la perfección moral, que debe habitar en todo corazón auténticamente sacerdotal.

Precisamente para favorecer esta tensión de los sacerdotes hacia la perfección espiritual de la que sobre todo depende la eficacia de su ministerio, he decidido convocar un especial “Año Sacerdotal”, que irá del 19 de junio próximo hasta el 19 de junio del 2010. Se celebra de hecho el 150 aniversario de la muerte del santo Cura de Ars, Juan María Vianney, verdadero ejemplo de pastor al servicio del rebaño de Cristo. Será tarea de vuestra Congregación, de acuerdo con los Ordinarios diocesanos y con los superiores de los Institutos religiosos, promover y coordinar las diversas iniciativas espirituales y pastorales que parezcan útiles para hacer percibir cada vez más la importancia del papel y de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea.

La misión del presbítero, como muestra el tema de la Plenaria, se desarrolla “en la Iglesia”. Semejante dimensión eclesial, comunional, jerárquica y doctrinal es absolutamente indispensable a toda autentica misión y, por sí sola, garantiza su eficacia espiritual. Los cuatro aspectos mencionados deben ser siempre reconocidos como íntimamente relacionados: la misión es “eclesial” porque nadie anuncia o se lleva a sí mismo, sino que dentro y a través de su propia humanidad, todo sacerdote debe ser bien consciencia de llevar a Otro, Dios mismo, al mundo. Dios es la única riqueza que, en definitiva, los hombres desean encontrar en un sacerdote. La misión es “comunional” porque tiene lugar en una unidad y comunión que sólo de forma secundaria tiene también aspectos relevantes de visibilidad social. Estos, por otra parte, derivan esencialmente de aquella intimidad divina de la cual el sacerdote está llamado a ser experto, para pode conducir, con humildad y confianza, las almas a él confiadas al mismo encuentro con el Señor. Finalmente las dimensiones “jerárquica” y “doctrinal” sugieren reafirmar la importancia de la disciplina “(el término está unido con “discípulo”) eclesiástica y de la formación doctrinal, y no sólo teológica, inicial y permanente.

La conciencia de los radicales cambios sociales de las últimas décadas debe mover las mejores energías eclesiales a cuidar la formación de los candidatos al ministerio. En particular, debe estimular la constante solicitud de los pastores hacia sus primeros colaboradores, sea cultivando relaciones humanas verdaderamente paternas, sea preocupándose por su formación permanente, sobre todo en el perfil doctrinal. La misión tiene sus raíces de modo especial en una buena formación, llevada a cabo en comunión con la Tradición eclesial ininterrumpida, sin rupturas ni tentaciones de discontinuidad. En este sentido, es importante favorecer en los sacerdotes, sobre todo en las jóvenes generaciones, una correcta recepción de los textos del Concilio Ecuménico Vaticano II, interpretados a la luz de todo el bagaje doctrinal de la Iglesia. También parece urgente la recuperación de esta conciencia que empuja a los sacerdotes a estar presentes, identificables y reconocibles tanto por el juicio de la fe, sea por las virtudes personales, sea también por el vestido, en los ámbitos de la cultura y de la caridad, desde siempre en el corazón de la misión de la Iglesia.

Como Iglesia y como sacerdotes anunciamos a Jesús de Nazaret Señor y Cristo, crucificado y resucitado, Soberano del tiempo y de la historia, en la alegre certeza de que esta verdad coincide con las esperanzas más profundas del corazón humano. En el misterio de la encarnación del Verbo, es decir, en el hecho de que Dios se ha hecho hombre como nosotros, está tanto el contenido como el método del anuncio cristiano. La misión tiene aquí su verdadero centro propulsor: en Jesucristo, precisamente. La centralidad de Cristo trae consigo la justa valoración del sacerdocio ministerial, sin la cual no existirían ni la Eucaristía ni, por tanto, la misión ni la misma Iglesia. En este sentido es necesario vigilar para que las “nuevas estructuras” u organizaciones pastorales no estén pensadas para un tiempo en el que se debería “minusvalorar” el ministerio ordenado, partiendo de una interpretación errónea de la justa promoción de los laicos, porque en tal caso se pondrían los presupuestos para la ulterior disolución del sacerdocio ministerial y las eventuales presuntas “soluciones” vendrían a coincidir dramáticamente con las reales causas de los actuales problemas ligados al ministerio.

Estoy seguro de que en estos días el trabajo de la Asamblea Plenaria, bajo la protección de la Mater Ecclesiae, podrá profundizar estos breves apuntes que me permito someter a la atención de los señores cardenales y de los arzobispos y obispos, invocando sobre todos la copiosa abundancia de los dones celestes, en prenda de los cuales os imparto a vosotros y a vuestros seres queridos una especial y afectuosa Bendición Apostólica.

[Traducción del original italiano por Inma Álvarez]

Fuente: Zenit

Comunicado: Convocatoria del Año Sacerdotal


Con ocasión del 150° aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, Juan María Vianney, Su Santidad ha anunciado esta mañana que, del 19 de junio de 2009 al 19 de junio de 2010, se celebrará un especial Año Sacerdotal, que tendrá como tema “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”. El Santo Padre lo abrirá presidiendo la celebración de las Vísperas, el 19 de junio D.m. solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y jornada de santificación sacerdotal, en presencia de la reliquia del Cura de Ars traída por el obispo de Belley-Ars; lo cerrará, el 19 de junio de 2010, tomando parte en un “Encuentro Mundial Sacerdotal” en la Plaza de San Pedro.

Durante este Año jubilar, Benedicto XVI proclamará a san Juan María Vianney “Patrono de todos los sacerdotes del mundo”. Se publicará además el “Directorio para los Confesores y Directores Espirituales”, junto con una recopilación de textos del Sumo Pontífice sobre los temas esenciales de la vida y de la misión sacerdotal en la época actual.

La Congregación para el Clero, de acuerdo con los Ordinarios diocesanos y los Superiores de los Institutos religiosos, se preocupará de promover y coordinar las diversas iniciativas espirituales y pastorales que se presenten para hacer percibir cada vez más la importancia del papel y de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea, como también la necesidad de potenciar la formación permanente de los sacerdotes ligándola a la de los seminaristas.

[Traducción del original italiano por Inma Álvarez]

Fuente: Zenit