sábado, 4 de julho de 2009

La desobediencia está hiriendo a la Iglesia


Nuevas y valientes declaraciones del obispo inglés Patrick O'Donoghue, ya conocido por su análisis de la realidad actual de la Iglesia y por su coherente decisión en defensa de la vida.

"Los obispos que tienen profundas diferencias teológicas con el Papa están socavando la unidad de la Iglesia Católica", ha declarado un prominente obispo inglés.

El obispo Patrick O'Donoghue dijo que tales diferencias provocan que los párrocos ignoren la autoridad de sus obispos.

“La idea de que pueda haber diferencias teológicas entre un obispo y el Papa es simplemente una cosa increíble de admitir, pero es la verdad. Supongo que si los sacerdotes ven a los obispos mostrando infidelidad al Papa, no es nada sorprendente que, a su vez, muestren infidelidad a su obispo. Todos sabemos lo que Jesús dijo acerca de una casa dividida”.

Y agregó: “No es fuera de lo común que entre los sacerdotes surjan camarillas contra el Obispo, que ignoran con desdén sus directivas y consejo. Algunas veces, parece que el párroco y la parroquia declaran UDI [Declaración Unilateral de Independencia] del obispo y de la diócesis. También existe el peligro de que esto pase en la actitud de un grupo de obispos frente al Papa reinante”.

El obispo dijo que esta desunión crea una “conspiración de silencio” en la Iglesia. “Este cocktail de disenso, desobediencia e infidelidad ha resultado en lo que llamo ‘una conspiración de silencio’ entre grupos en la Iglesia. No hay diálogo real ni buena disposición para hablar abierta y honestamente acerca de nuestras diferencias”.

“Por ejemplo, no sé por qué mis documentos ‘¿Listos para la misión?’ se chocaron contra una pared de silencio entre los obispos de este país. Lo único que hice fue reiterar la enseñanza de la Iglesia, pero esto ha sido tratado como algo inaceptable, indecible. ¿Por qué?”.

El Obispo O’Donoghue ofreció su análisis en un retiro para sacerdotes de la diócesis de Northampton en Ars, la parroquia de San Juan María Vianney en Francia, en mayo. Llamó la atención al hecho de que “incontables sacerdotes, laicos e incluso obispos, creen que son libres para decidir por sí mismos qué significa ser católico”. Sugirió que la aceptación de la enseñanza de la Iglesia sobre la moralidad sexual es una “prueba de fuego” para los católicos.

“Por ejemplo, hemos sido testigos de un general rechazo a la perenne enseñanza de la Iglesia contra la contracepción. Esta es la prueba de fuego de la aceptación de la obediencia en la Iglesia. ¿Cuántos sacerdotes respaldan el rechazo claro como el cristal que la Gaudium et Spes hace de la contracepción, rechazo sostenido por los papas sucesivos – Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI? ¡Si rechazamos su enseñanza en este asunto, estamos diciendo, como sacerdotes, que sabemos más que el Sucesor de Pedro! ¿Es esto sostenible en un sacerdote?”.

El obispo O'Donoghue no solo criticó el disenso liberal, sino que también tuvo palabras agudas para los tradicionalistas que, dijo, tienen el peligro de caer en el “liturgismo”.

Dijo: “Con esto me refiero a la tendencia entre el clero y algunos laicos de centrarse solamente en la liturgia y en la vida sacramental, ignorando nuestra misión de salir del edificio de la Iglesia al mundo, donde vive la humanidad sufriente. Durante un siglo la Iglesia ha estado diciendo que la justicia social debería ser tanto una preocupación para los católicos como el atender a la Misa dominical. ¿Cuántos creen esto? ¿Cuántos sacerdotes animan a esto?”.

El obispo O'Donoghue también habló de la vida de San Juan María Vianney, cuyo 150 aniversario se celebra este año y quien es el patrono del Año Sacerdotal, trazando paralelos entre los desafíos enfrentados por el santo párroco y los desafíos que los sacerdotes enfrentan hoy.

Sostuvo que San Juan María Vianney tuvo un “agudo sentido de la necesidad de la salvación”, y que lo expresó en “todo su ser sacerdotal”. El obispo O'Donoghue urgió a los sacerdotes que lo escuchaban a reflexionar sobre un número de cuestiones relativas a sus roles e identidad como sacerdotes en el mundo moderno. Esto incluyó preguntas sobre las tendencias al consumismo y al alcohol; y sobre confrontar el mal y el verdadero arrepentimiento.

También les preguntó: “¿Es posible hablar hoy con los jóvenes acerca de la salvación? ¿Es necesario ir a confesarse regularmente? ¿Qué creen que diría el Cura de Ars?”. El P. Paul Ardí, un sacerdote que participó en el retiro, dijo: “Fue muy bueno. Habló de los desafíos que enfrentamos – si los evadimos, o si los enfrentamos”.

Fuente: The Catholic Herald
Traducción: La Buhardilla de Jerónimo